Oportunidades para desarrollar cadena industrial a partir de energía eólica marina

La Resolución 20-NQ/TW del XIV Comité Central del Partido Comunista sobre la construcción de Vietnam como una nación marítima fuerte, de fecha 28 de julio de 2026, establece una dirección estratégica: impulsar con fuerza las energías renovables y los nuevos sectores económicos marítimos, con el objetivo de alcanzar una capacidad de energía eólica marina de entre 6 y 10 GW para 2030.

Los parques eólicos de la provincia de Quang Tri contribuyen a garantizar el suministro energético. (Foto: The Dai)
Los parques eólicos de la provincia de Quang Tri contribuyen a garantizar el suministro energético. (Foto: The Dai)

La energía eólica marina es una fuente limpia, y representa una oportunidad de oro para impulsar un sector con profundos efectos multiplicadores y capaz de inducir el desarrollo de cadenas industriales y servicios técnicos de alta calidad.

Eslabón estratégico en la cadena de valor

El balance del desarrollo socioeconómico marino revela que, si solo nos centramos en atraer capital para parques eólicos, el beneficio se reduce a la producción eléctrica y a la obra civil inicial. La Resolución 20-NQ/TW supuso un punto de inflexión al condicionar los incentivos de inversión al desarrollo de capacidades propias, la transferencia tecnológica y la formación del personal. De este modo, Vietnam avanza hacia una mayor autonomía sectorial que abarca desde el diseño y la fabricación hasta la instalación y el mantenimiento.

El sector eólico marino en Vietnam es un dinamizador económico clave, según el especialista Bui Vinh Thang. Cada proyecto genera una gran demanda de construcción naval, ingeniería mecánica, puertos, logística y soporte técnico especializado. Al amparo del PDP8 revisado, que prevé un mercado de entre 6 y 10 GW para el año 2030, con la intención de expandirse hasta los 16-17 GW a medio plazo, se consolida un escenario de alta confianza para las inversiones a largo plazo de corporaciones globales y locales.

El país ha concedido 16 permisos de prospección marina para estudios de viabilidad de proyectos de energía eólica marina, de los cuales tres expiraron. Sobresale el proyecto de La Gan, con una escala de 3,5 GW en la región centro-sur (forma parte del consorcio PVN/CIP bajo el nuevo nombre de Nam Trung Bo 1-NTB1). Se estima que aportará más de cuatro mil millones de dólares a la economía durante su vida útil, además de generar unos cuatro mil 400 millones de dólares en valor de contenido local y crear más de 45 mil empleos a tiempo completo.

Las empresas vietnamitas han demostrado su capacidad para participar activamente en la cadena de valor global. Por ejemplo, la Corporación de Servicios Técnicos Petroleros de Vietnam (PTSC), miembro del Grupo Nacional de la Industria Energética, exportó 33 cimentaciones de aerogeneradores superpesados y en los últimos cinco años ha actuado como contratista para 10 subestaciones marinas con una capacidad aproximada de 6 GW para mercados internacionales.

Recientemente PTSC exportó cuatro subestaciones marinas con una capacidad total de 1,5 GW. Según Nguyen Tuan, jefe del Departamento Comercial de PTSC, solo un contrato para la fabricación de cimentaciones de aerogeneradores marinos generó ingresos por 300-400 millones de dólares y proporcionó empleo estable a casi tres mil trabajadores. El valor reside no solo en las ganancias, sino también en la capacidad de lograr la autonomía tecnológica y la producción nacional, lo reduce la dependencia de fuentes externas de suministro en la ejecución de proyectos nacionales.

Crear un marco jurídico transparente

Para hacer realidad proyectos multimillonarios de infraestructura marina es necesario eliminar los obstáculos institucionales, especialmente en el caso de la energía eólica marina, que tiene un ciclo de desarrollo prolongado, una inversión inicial muy elevada y altos riesgos técnicos.

Al evaluar la voluntad de Vietnam en este campo, la embajadora de Dinamarca, Lina Gandløse Hansen, destacó: A partir de la experiencia del país en el desarrollo de la energía eólica marina, el desafío más duro no es instalar aerogeneradores en el mar, sino establecer un marco jurídico transparente, estable y predecible. Los inversores internacionales y las instituciones financieras deben tener una sólida confianza en la continuidad de las políticas durante los próximos 5 a 10 años.

Desde la perspectiva del desarrollador del proyecto a gran escala NTB1, el director general de Copenhagen Offshore Partners Vietnam, Alessandro Antonioli, convino en que la industria de la energía eólica marina aún espera por un marco jurídico coherente e integral, desde la concesión de licencias hasta la fase comercial, con atención urgente a tres aspectos clave: una vinculación transparente entre los derechos de prospección y los derechos de desarrollo del proyecto; contratos de compraventa de electricidad estandarizados internacionalmente que garanticen la capacidad de movilizar financiación a largo plazo; y un mecanismo administrativo interministerial de ventanilla única para optimizar los procedimientos entre ministerios y agencias.

Du Van Toan, especialista del Instituto de Ciencias de la Hidrometeorología y el Cambio Climático, sostuvo que Vietnam necesita reformar y armonizar su marco legal con urgencia para optimizar la inversión y la concesión de licencias en proyectos eólicos marinos. Explicó que la Ley de Recursos Marinos e Insulares y Medio Ambiente debe delimitar con claridad las zonas marítimas, agilizar los trámites de permisos y las evaluaciones de impacto ambiental, y fijar un esquema para las tasas de arrendamiento del espacio y del lecho marino.

Además, la Ley de Electricidad requiere un mecanismo para priorizar las licencias hasta 2030, y la de Tierras debe contemplar la asignación del espacio y los terrenos necesarios para las subestaciones terrestres y las líneas eléctricas conectadas a la red nacional. En particular, la modificación de la Ley de Petróleo y Gas creará un marco legal que permita reconvertir y aprovechar al máximo la infraestructura portuaria, los equipos y las embarcaciones de la industria del petróleo y el gas para destinarlos al desarrollo de la energía eólica. Armonizar este marco institucional contribuirá a eliminar obstáculos para los inversores y a maximizar las capacidades de fabricación y servicios de ingeniería marina de las empresas nacionales.

Se espera que la orientación estratégica de la Resolución 20-NQ/TW sea clave para hacer realidad la aspiración de Vietnam de convertirse en una nación marítima próspera, autosuficiente y de desarrollo sostenible.

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