En el marco de las exposiciones FBC Asean 2026 e IMS 2026, que se llevan a cabo del 16 al 18 de septiembre, la Asociación de Empresas Electrónicas de Vietnam (VIAA), en colaboración con el grupo SGS, organizó un seminario titulado "El sector electrónico de Vietnam en la cadena de suministro verde: desde los criterios ESG y el embalaje sostenible hasta los requisitos del mercado global".
Las opiniones expresadas en el seminario mostraron que los criterios de selección de proveedores de los grupos internacionales están cambiando. Si anteriormente la calidad, el precio, la capacidad de producción y los plazos de entrega constituían los principales criterios, ahora los requisitos de desarrollo sostenible, reducción de emisiones, transparencia de los datos y control de la cadena de suministro se están convirtiendo cada vez más en condiciones importantes.
Los criterios ESG se convierten en un requisito para integrarse en la cadena de suministro
Do Thi Thuy Huong, vicepresidenta y secretaria general de la VIAA, informó que la calidad, el costo, la capacidad de producción y los plazos de entrega siguen siendo fundamentales, pero ya no bastan para que las empresas mantengan una ventaja competitiva.
Las corporaciones globales se centran cada vez más en los procesos de producción, las emisiones de carbono, el abastecimiento de materias primas, la transparencia de los datos, la reciclabilidad de los envases y el control de sustancias químicas peligrosas, señaló.
Por ello, el conjunto de criterios y el marco para evaluar el grado de desarrollo sostenible y la responsabilidad de una empresa con la comunidad y la sociedad (ESG) ya no constituyen únicamente una orientación para el futuro, sino que se están convirtiendo en una condición para que las empresas puedan ser incluidas en las listas de proveedores, comentó.
La transición ecológica debe comenzar por la gestión de las fábricas, los procesos operativos y la gestión de la energía y las materias primas, y estar estrechamente vinculada a la transformación digital, entre otros aspectos, recomendó.
Mientras Tran Nhat Anh, representante de la compañía SGS, comunicó que Vietnam se ha convertido en un eslabón clave de la industria electrónica mundial, gracias a la ola de inversiones de los grupos internacionales.
Sin embargo, junto con las oportunidades, también aumenta la presión derivada de la transición hacia modelos de cero emisiones netas por parte de las marcas y los fabricantes de equipos originales (OEM).
Los cuatro principales cuellos de botella de las fábricas vietnamitas en la actualidad son la energía, los datos, la economía circular y la financiación verde. Las empresas todavía afrontan dificultades para acceder a electricidad 100% limpia, carecen de sistemas de recopilación de datos cuantitativos, no comprenden plenamente los requisitos relativos a la proporción de materiales reciclados y tienen dificultades para acceder al crédito verde.
En lugar de realizar toda la transición de una sola vez, Tran Nhat Anh propuso que las empresas comenzaran con una línea de productos clave para calcular su huella de carbono y establecer una base de datos de informes estandarizados, antes de ampliar gradualmente el proceso a toda la fábrica.
Transformarse de manera proactiva para mantener una posición en la cadena de suministro
Según Huynh Lam Diem Mi, gerente técnica del Centro de Ensayos Químicos de SGS, la sostenibilidad se está convirtiendo en un requisito técnico para las empresas que buscan acceder a los mercados internacionales.
Los productos electrónicos exportados a la Unión Europea (UE) estarán sujetos al ESPR en materia de diseño ecológico y al PPWR/PPWA (UE 2025/40) en lo relativo a los envases y residuos de envases.
Por lo tanto, para poder exportar a la UE, las empresas deben recopilar documentación técnica; preparar la declaración de conformidad y registrarse para el pago de las tasas de EPR (Responsabilidad Ampliada del Productor).
Los nuevos requisitos muestran que la competencia en la industria electrónica está entrando en una nueva etapa. La calidad, el precio, la capacidad de producción y los plazos de entrega siguen siendo la base, pero para mantener su posición en la cadena de suministro mundial, las empresas deben demostrar además su capacidad para gestionar los criterios ESG, controlar las emisiones, garantizar la trazabilidad del origen, mantener la transparencia de los datos y cumplir las normativas sobre materiales, productos químicos y envases.