La orientación hacia el desarrollo sostenible de Vietnam se estableció mediante la Decisión N.º 153/2004/QD-TTg, emitida el 17 de agosto de 2004, que contempla aspectos relacionados con las tecnologías de tratamiento de residuos, las energías limpias, el reciclaje y la protección ambiental.
La Ley de Protección Ambiental de 2020 continuó perfeccionando el marco jurídico sobre la producción y el consumo sostenibles, la economía circular, la industria ambiental y las compras verdes.
Asimismo, el Programa de Acción Nacional sobre Producción y Consumo Sostenibles para el período 2021-2030 fija como objetivos reducir la explotación de recursos y la generación de residuos, así como promover la economía circular.
Según la lista publicada por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, en los últimos dos años otros 13 productos han obtenido la certificación de Etiqueta Ecológica de Vietnam, principalmente envases de plástico respetuosos con el medioambiente y biodegradables. Esto demuestra que el mecanismo de certificación está entrando gradualmente en la práctica y que las empresas prestan cada vez mayor atención a las normas ambientales.
Sin embargo, los productos verdes aún deben competir en precio, calidad, comodidad y accesibilidad. Una encuesta sobre consumidores realizada en 2025 por la empresa de impuestos y consultoría PwC Vietnam muestra que el 69% de los consumidores está dispuesto a pagar más por alimentos para contribuir a la protección del medioambiente, aunque el precio sigue siendo un factor determinante. En las zonas rurales, este factor influye aún más en las decisiones de compra.
Según la doctora Chu Thi Kim Loan, de la Academia de Agricultura de Vietnam, los consumidores solo estarán dispuestos a pagar más cuando confíen en que los compromisos ambientales de las empresas son auténticos. Las declaraciones infundadas sobre productos “verdes”, “limpios” o “ecológicos” pueden erosionar la confianza y perjudicar a las empresas que invierten seriamente en la transición verde.
Para que el consumo verde se convierta en un motor del desarrollo sostenible, es necesario facilitar el acceso a productos respetuosos con el medioambiente, fiables y acordes con la capacidad de pago. El Estado debe perfeccionar el sistema de Etiqueta Ecológica de Vietnam, las etiquetas de eficiencia energética y otras certificaciones para hacerlas transparentes y fáciles de identificar, y conectarlas con los sistemas de trazabilidad.
Según Phan Thi Le Thuy, de la Universidad de Nha Trang, las políticas deben perfeccionarse de manera coherente para fomentar productos, servicios y tecnologías verdes, además de aplicar medidas de apoyo a los precios y estimular la demanda. Las compras verdes del sector público también pueden generar una demanda estable, impulsar la expansión de la producción empresarial y reducir los costos.
Asimismo, es necesario desarrollar las finanzas verdes, el crédito verde, los incentivos fiscales y el apoyo a los tipos de interés para reducir los costos de transición de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas.
Las empresas, los sistemas de distribución y las plataformas minoristas también deben mejorar la identificación de los productos verdes, transparentar su origen y comunicar de forma concreta sus beneficios para la salud, el gasto y el entorno de vida.
Cuando las políticas, la producción, la distribución y las decisiones de los consumidores avancen conjuntamente, el consumo verde se convertirá en un motor efectivo de la transición hacia una economía verde y del desarrollo sostenible.