En el pasado, la agricultura vietnamita se desarrollaba de forma fragmentada, basada principalmente en la experiencia y métodos tradicionales, lo que limitaba la calidad de los productos, reducía su valor agregado y dificultaba el acceso a los mercados internacionales. En este contexto, la construcción de una base de datos integral y sincronizada se considera un factor clave para avanzar hacia una producción a gran escala y elevar el valor de los productos agrícolas.
Según Pham Huy Hoang, director general de la empresa VNPT-IT, para pasar de la exportación de materias primas a productos de mayor valor, es necesario desarrollar sistemas de datos que incluyan información sobre zonas de cultivo, procesos productivos y mercados. Esta base permite implementar sistemas de trazabilidad, transparentar la información y fortalecer la confianza de los consumidores.
En la práctica, ante el endurecimiento de los estándares de importación en grandes mercados como la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Japón, los productos sin datos transparentes sobre su origen y procesos productivos enfrentan mayores barreras. Por el contrario, aquellos con sistemas de datos claros suelen alcanzar precios más altos y una comercialización más estable.
Nguyen Thi Thanh Hoa, directora general de la compañía EU BID Vietnam JSC, señaló que la digitalización es una exigencia inevitable a medida que la producción se expande. Los datos desempeñan un papel clave en el aumento del valor de los productos agrícolas, especialmente en los segmentos de procesamiento profundo y agricultura orgánica.
En diversas localidades, la agricultura sigue siendo un pilar fundamental de la economía. Representantes del sector agrícola de la norteña provincia montañosa de Lao Cai indicaron que, en el período 2026-2030, se priorizará la transformación digital en toda la cadena productiva para mejorar la gestión, incrementar el valor de los productos y promover un desarrollo sostenible de la agricultura y la silvicultura. En este proceso, la construcción y la estandarización de bases de datos sectoriales constituyen una tarea central.
Para garantizar la viabilidad de las soluciones digitales, su implementación debe ajustarse a las capacidades reales de los agricultores. En una primera etapa, es necesario sustituir los registros manuales por sistemas electrónicos en las zonas de cultivo, así como aplicar soluciones de alerta temprana sobre plagas y condiciones climáticas, gestión del riego y control de residuos de agroquímicos.
En la fase de procesamiento, la tecnología digital permite la digitalización de los procesos productivos y el control estricto de los estándares técnicos exigidos por los mercados, especialmente los internacionales. En cuanto a la comercialización, el aprovechamiento de plataformas de comercio electrónico y redes sociales contribuye a promover los productos y fortalecer sus marcas.
No obstante, dado que muchos agricultores aún tienen limitadas habilidades tecnológicas, la implementación debe ir acompañada de programas de capacitación accesibles y del apoyo directo de empresas y entidades especializadas.
Las empresas tecnológicas desempeñan un papel esencial en el desarrollo de plataformas digitales, bases de datos compartidas y soluciones tecnológicas aplicadas a la agricultura. La conexión, el intercambio y el uso eficiente de los datos contribuirán a crear un ecosistema agrícola más transparente y eficaz.
Asimismo, la coordinación entre el Estado, las empresas y los agricultores se considera un factor decisivo. Mientras el Estado define la orientación y el marco legal, las empresas lideran el mercado y los agricultores generan los datos. Para fomentar su participación, es necesario establecer mecanismos de incentivos vinculados a beneficios económicos concretos.
La construcción de bases de datos agrícolas estandarizadas y transparentes constituirá una base sólida para que la agricultura vietnamita avance hacia un desarrollo verde, sostenible y con mayor competitividad en los mercados nacionales e internacionales.