Con motivo de su reconocimiento como “Embajador de la lengua vietnamita”, el académico compartió con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) sus valoraciones sobre la política exterior de Vietnam y el papel del idioma, los intercambios populares y el entendimiento cultural en el fortalecimiento de la confianza y de la Asociación Estratégica Integral entre ambos países.
Según Shimizu Masaaki, Vietnam ha estado en contacto con numerosas potencias y culturas a lo largo de su historia, pero ha mantenido su independencia y su identidad. En lugar de rechazar elementos externos, los ha incorporado de forma selectiva y flexible, adaptándolos a sus propias condiciones.
El profesor considera que esta característica también se refleja en el desarrollo del vietnamita, influido por el chino, el francés y otras lenguas, pero sin perder su identidad. La incorporación y vietnamización de elementos externos han contribuido a formar una cultura lingüística rica y constituyen, a su juicio, una expresión de la forma de actuar de Vietnam a lo largo de su historia.
Ante un escenario internacional cada vez más complejo, el académico señaló que resulta difícil para cualquier país depender de un único socio. Por su posición geográfica e historia, Vietnam necesita mantener relaciones con diferentes países. Esto, precisó, no significa carecer de una posición propia: sobre la base de principios como la independencia, la autonomía y la defensa de los intereses nacionales, el país puede mantener flexibilidad en el diálogo y ampliar sus relaciones de cooperación.
El erudito nipón destacó también la importancia del entendimiento entre los pueblos. Las relaciones políticas y económicas pueden cambiar según las circunstancias internacionales, mientras que la confianza construida entre las personas puede perdurar más.
En este sentido, consideró que aprender idioma vietnamita no supone únicamente adquirir una herramienta de comunicación, sino también comprender la forma de pensar, los valores y la cultura de sus hablantes. Aunque numerosos vietnamitas viven, trabajan y estudian en Japón, las oportunidades para que los japoneses aprendan la lengua y conozcan la cultura vietnamita todavía no se corresponden con el desarrollo de las relaciones bilaterales.
A su juicio, incluso expresiones sencillas en vietnamita pueden contribuir a reducir la distancia entre las personas y fomentar el respeto por otras culturas. Por ello, aumentar el número de japoneses que estudian idioma vietnamita también significa ampliar el número de personas que comprenden Vietnam y crear nuevos vínculos entre ambos países.
El profesor señaló asimismo que la cultura vietnamita combina la importancia otorgada a las relaciones personales con una comunicación flexible, sin perder la propia posición e identidad.
Como “Embajador de la lengua vietnamita”, Shimizu Masaaki desea que el vietnamita deje de ser visto únicamente como un idioma extranjero para especialistas y tenga una presencia más cercana en la sociedad japonesa. Actualmente, este lenguaje está presente en universidades, centros educativos, empresas, comunidades locales y familias de origen vietnamita.
El académico espera contribuir a crear más oportunidades para que los japoneses, las empresas y las comunidades conozcan el idioma y la cultura vietnamitas, así como favorecer que los niños de origen vietnamita en Japón puedan valorar su lengua y cultura.
Afirmó que la Asociación Estratégica Integral entre Japón y Vietnam no se construye solo mediante la cooperación política y económica, sino también a través de los vínculos entre las personas. A través del idioma y los intercambios culturales, ambos pueblos pueden conocerse, respetarse y fortalecer la confianza.