En la reunión mensual del 7 de enero, Poj Aramwattananont, presidente de la Cámara de Comercio y del Consejo de Comercio de Tailandia, advirtió que el país enfrenta el crecimiento más lento de la región, afectado por fragilidades estructurales históricas y presiones externas crecientes.
Entre los desafíos internos se incluyen una economía informal significativa, alta deuda de los hogares, capacidad fiscal limitada y regulaciones que dificultan la conectividad de datos entre agencias gubernamentales. A esto se suman los efectos de desastres naturales del año pasado, el aumento del cibercrimen, flujos de capital grises y posibles retrasos presupuestarios.
La fuerte apreciación del baht, del 8,2 por ciento en el último año, y la incertidumbre económica global derivada de factores geopolíticos y aranceles estadounidenses también preocupan al sector privado, afectando especialmente las exportaciones tailandesas fuera del sector electrónico.