Tailandia mejora su previsión de crecimiento para 2026

El Gobierno de Tailandia elevó su previsión de crecimiento económico para 2026 después de que la actividad mostrara un repunte superior al esperado en el último trimestre de 2025, impulsada por la inversión, el consumo interno y una mejora del entorno externo.

Foto de ilustración (Foto: The Bangkok Post)
Foto de ilustración (Foto: The Bangkok Post)

Según datos difundidos el 16 de febrero por el Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social de Tailandia (NESDC), el producto interno bruto (PIB) creció un 2,4 por ciento en 2025, por debajo del 2,9 por ciento registrado en 2024, confirmando la desaceleración de la segunda mayor economía del Sudeste Asiático. El consumo privado avanzó un 2,7 por ciento y el gasto público un 0,6 por ciento, ambos con menor dinamismo que el año anterior.

El panorama, sin embargo, mejoró con fuerza en el cuarto trimestre. Entre octubre y diciembre, el PIB aumentó un 2,5 por ciento interanual, superando ampliamente la previsión media del 1,3 por ciento de los analistas y el 1,2 por ciento del trimestre previo. En términos trimestrales, la economía se expandió un 1,9 por ciento, su mayor avance en cuatro años.

El repunte estuvo liderado por la inversión, que se disparó un 8,1 por ciento en el cuarto trimestre frente al 1,4 por ciento del periodo anterior. El consumo de los hogares también mostró solidez, con un crecimiento del 3,3 por ciento.

A la luz de estos resultados, el NESDC revisó al alza su previsión de crecimiento para 2026 hasta un rango de entre el 1,5 por ciento y el 2,5 por ciento, por encima del cálculo previo de entre el 1,2 por ciento y el 2,2 por ciento. El secretario general del organismo, Danucha Pichayanan, señaló que el consumo privado, el gasto público y la recuperación del turismo serán los principales motores de la actividad, junto con una posible relajación de las restricciones comerciales que favorecería las exportaciones.

Los datos suponen un espaldarazo para el nuevo primer ministro, Anutin Charnvirakul, quien ha prometido priorizar medidas para aliviar el costo de vida y apoyar el empleo.

No obstante, persisten los desafíos estructurales. Tras dos décadas marcadas por la inestabilidad política, Tailandia mantiene un crecimiento anual cercano al dos por ciento, inferior al de otras economías de la región.

Entre los principales riesgos para este año, las autoridades mencionan las tensiones en el comercio global, el impacto del cambio climático y el elevado endeudamiento de los hogares. A ello se suma la posibilidad de que la incertidumbre política posterior a las elecciones retrase la aprobación del próximo presupuesto, lo que podría afectar el ritmo de la recuperación.

VNA
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