Entre los principales impulsores de la economía en 2026 destaca el inicio de un nuevo ciclo global de inversión en inteligencia artificial (IA), que se perfila como el motor clave del crecimiento.
Se prevé que la demanda de semiconductores, centros de datos y tecnologías vinculadas a la IA continúe siendo sólida. Asimismo, se espera un repunte en los servicios y las finanzas internacionales, especialmente en los sectores de banca y seguros, tecnologías de la información, servicios profesionales, logística y transporte.
Por su parte, la inversión pública y el sector de la construcción mantendrán su expansión, impulsados por proyectos de infraestructura en marcha, programas de vivienda pública y nuevos desarrollos residenciales urbanos.
Según el MTI, la economía singapurense, altamente abierta y con un fuerte componente tecnológico, podría crecer entre un dos por ciento y un cuatro por ciento en 2026, respaldada por la creciente demanda mundial de soluciones de IA y sectores conexos como el financiero, el asegurador y el logístico.
No obstante, el país también mantendrá una postura prudente ante posibles barreras comerciales nuevas e imprevisibles, derivadas de oleadas de sanciones y aranceles de represalia.