Declaración de Independencia de Vietnam y su imperecedero espíritu de independencia y libertad

Hace 77 años, el Presidente Ho Chi Minh leyó solemnemente la histórica Declaración de Independencia para anunciar al mundo el triunfo de la lucha independentista nacional. Esa fue la gran victoria de la Revolución de Agosto.
La plaza de Ba Dinh. (Fotografía: dantri.com.vn)
La plaza de Ba Dinh. (Fotografía: dantri.com.vn)

La Declaración de Independencia patentizó la aspiración del pueblo vietnamita a la libertad y la independencia, así como su voluntad y resolución de protegerla.

El sagrado derecho a la independencia y la libertad

Hasta el siglo XX, los derechos humanos se habían convertido en un valor universalmente reconocido. La histórica Declaración de Independencia pronunciada por el líder vietnamita en la tarde del 2 de septiembre de 1945 en la plaza de Ba Dinh (Hanói) anunció ante el mundo un hecho concordante con la justicia y que realmente sucedía en Vietnam tras el éxito de la Revolución de Agosto: “Vietnam tiene el derecho a disfrutar de la libertad y la independencia y de hecho se ha convertido en un país libre e independiente”.

Citando dos famosos documentos, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Revolución Francesa (1789), el primer presidente del “nuevo Vietnam” indicó: “Todos los hombres son creados iguales; son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” y “Todos los hombres nacen libres y con los mismos derechos, y deben permanecer siempre libres y tener los mismos derechos”. A partir de esto dedujo: “Todos los pueblos de la tierra son iguales por nacimiento, todos los pueblos tienen derecho a vivir y a ser libres y felices”.

Apoyándose en las “verdades innegables” sobre los derechos humanos, el Presidente Ho Chi Minh elevó su nivel al de los derechos de los pueblos en su proclamación de nacimiento de la República Democrática de Vietnam. Esta declaración igualmente era un presagio sobre la desintegración del sistema colonial de estilo antiguo constituido cuando los países colonialistas invadían, privaban de la independencia y esclavizaban a otras naciones.

Enterrando el hacha del colonialismo y el feudalismo, el Presidente Ho Chi Minh proclamó en nombre del pueblo vietnamita el empeño por construir una nueva sociedad: “Nuestro pueblo ha roto las cadenas que le han aprisionado durante cerca de un siglo y ha ganado la independencia para Vietnam. Al mismo tiempo ha derrocado el régimen centenario de la monarquía y establecido uno de República Democrática”. El pueblo vietnamita ha enarbolado la bandera de la liberación nacional hasta el día de la victoria para fundar en Vietnam una democracia escogiendo la institución estatal de la República Democrática.

La unidad para “defender el derecho a la libertad y la independencia”

La Declaración de Independencia marcó una significativa transición en la historia vietnamita: El fin de la esclavitud colonial y del feudalismo, y el inicio de una era de Independencia y Libertad. Estableció: “Todo el pueblo vietnamita está determinado a movilizar toda su fuerza física y mental, a sacrificar sus vidas y sus propiedades, para salvaguardar su libertad y su independencia”.

La independencia nacional es un derecho sagrado e inalienable. Dicha voluntad fue forjada y cristalizada en la verdad “No hay nada más precioso que la independencia y la libertad”, que ha acompañado al pueblo indochino a través de los feroces años de resistencia contra la agresión extranjera en el siglo XX y acabaron con contundentes proezas de los vietnamitas.

El Gobierno revolucionario nació “sin aliados, sin dinero y casi sin armas”. La hambruna, el analfabetismo, el agotamiento económico y los invasores plantearon el destino de la independencia nacional ante la cuestión vital. Una tarea urgente después de conquistada la independencia era la de fortalecer la gran unidad nacional para proteger el Gobierno del pueblo, el mayor logro de la revolución.

Asegurar el Gobierno revolucionario era un prerrequisito y una herramienta para propulsar la lucha por la independencia y la libertad hacia la victoria final.

Después de septiembre de 1945, la salvaguardia y la construcción del incipiente Gobierno revolucionario debían ir de la mano con la edificación y la resistencia nacionales, la lucha en el frente político y el diplomático, los esfuerzos por detener a los invasores y combatir los complots de sabotaje y de derrocamiento de los reaccionarios y sus secuaces, y al mismo tiempo el cuidado de la población y su nueva vida para impedir la hambruna y el analfabetismo.

Durante esos años desafiantes, “La Nación por encima de todo - La Patria por encima de todo” se convirtió en el lema de la gran unidad nacional, consolidada ampliamente en aras de poner en juego todos los recursos y crear una gran fuerza. Los patriotas vietnamitas se consagraron a la lucha por afirmar la independencia de la nación y aportaron con entusiasmo a la protección y la construcción del Gobierno revolucionario. En la noche del 2 de septiembre de 1946 se conmemoró en París (Francia) el primer año de la independencia de la República Democrática de Vietnam.

En esa ceremonia, coorganizada por la Unión de Vietnamitas de Ultramar y la Asociación de Amistad Francia-Vietnam, el Presidente Ho Chi Minh expresó emocionado: “Es la unidad, la unidad completa e inquebrantable de todo nuestro pueblo, que dio origen a nuestra República”. “La Nación por encima de todo - La Patria por encima de todo” se convirtió en una bandera contra las tramas de división y sabotaje. La lección sobre la construcción del gran bloque de unidad nacional y la promoción del espíritu de independencia, autodeterminación y resiliencia para edificar y proteger el Gobierno revolucionario de aquellos gloriosos años todavía conserva sus valores.

Luego de incontables dificultades, a fuerza de valentía y sacrificios, la revolución por liberar a la nación triunfó tal y como anunció la Declaración de Independencia al resto del mundo. La hazaña fue inevitable, con arreglo a la ley de desarrollo social y el consenso de las masas. La independencia del “nuevo Vietnam” construida desde el 2 de septiembre de 1945 es una realidad nacional asociada a la libertad y la felicidad del pueblo.

En el contexto actual, ese concepto se define como una independencia nacional en relación a la amistad y cooperación con otros países, que abre la puerta al mundo y contribuye a la paz, la amistad y el progreso común sobre la base del respeto a los derechos nacionales. Vietnam persiste en los lineamientos de independencia, soberanía, multilateralización y diversificación de las relaciones exteriores, anteponiendo los intereses nacionales a cualquier cosa.

Con el espíritu de eterna independencia y libertad, Vietnam sigue firme en la consecución del objetivo de garantizar la independencia nacional y el socialismo, leal a las pautas de renovación del Partido, así como despertando el patriotismo, la resiliencia, la fuerza de la gran unidad nacional y la aspiración a desarrollar un pueblo rico y un país fuerte, democrático, justo y civilizado.