Ubicado en la calle Lac Long Quan, en el barrio de Dien Ban Dong, este espacio de 3.000 metros cuadrados ofrece regularmente 16 talleres en los que los visitantes pueden aprender técnicas tradicionales, como la elaboración de papel Do, la alfarería inspirada en la aldea de Thanh Ha, la talla de madera de Kim Bong, en Hoi An, el bordado a mano, la impresión de pinturas populares y el teñido de tejidos con tintes naturales.
Las actividades también incluyen la elaboración de aceites esenciales, extractos de hierbas medicinales, jabones herbales y dulces tradicionales, lo que permite descubrir la cultura vietnamita a través de la práctica.
Tras participar en un taller de elaboración de papel Do, Phan Minh Toan, residente de Da Nang, señaló que el trabajo manual permite acercarse a la cultura y ofrece a los jóvenes la oportunidad de conocer y aprender sobre las tradiciones.
The Hangart atrae especialmente a los visitantes internacionales, que representan más del 80 por ciento de los participantes en las experiencias, principalmente procedentes de Japón, China, Rusia, Filipinas y Tailandia.
Kuntida Juntarawong, turista tailandesa que visitó Da Nang por primera vez, expresó su impresión ante los productos expuestos, que le resultaron cercanos y familiares. También disfrutó elaborando joyas y faroles con sus propias manos.
Por su parte, la artesana Tran Thi Thu Trang, con más de 20 años de experiencia en el bordado sobre seda, manifestó su satisfacción por transmitir este oficio a las nuevas generaciones. En los talleres, enseña a los visitantes a bordar sobre seda, bolsos y sombreros cónicos vietnamitas, que pueden llevarse como recuerdos.
Ante el riesgo de desaparición de algunos oficios tradicionales, como la pintura popular de la aldea de Sinh y la producción de seda de Ma Chau, cuya historia supera los 300 años, The Hangart prioriza actividades vinculadas a la vida cotidiana, entre ellas la alfarería, la carpintería, el bordado, el tejido y teñido de telas, la elaboración de objetos artesanales y la decoración.
Según Nguyen Thi Thuy Ha, directora y cofundadora de The Hangart, adaptar estos oficios a la vida contemporánea constituye una vía para mantener vivo el patrimonio y ampliar su difusión. Este modelo no solo diversifica la oferta turística, sino que también contribuye a convertir los valores culturales en recursos para desarrollar las industrias culturales y la economía creativa local.