Los coloridos productos textiles no son solo prendas de uso cotidiano, sino también el resultado de un trabajo artesanal que encierra recuerdos y una identidad cultural transmitida de generación en generación.
Gracias a las iniciativas de las organizaciones de mujeres de distintos niveles y a la conciencia comunitaria, este singular oficio no solo conserva la esencia cultural de la etnia, sino que también logra abrirse camino en los mercados internacionales y generar medios de vida sostenibles para la población local.
Para confeccionar un traje completo, las mujeres Mong deben realizar numerosas labores minuciosas: extraer la corteza de la planta del lino, secarla, hilar las fibras, tejerlas en el telar, golpear la tela para suavizarla, lavarla, secarla y plancharla.
Destaca especialmente la técnica tradicional de dibujar con cera de abeja sobre tela de lino. Para ello, las artesanas utilizan pequeños instrumentos de cobre que sumergen en cera caliente y con los que trazan motivos inspirados en la naturaleza, las montañas, los bosques y la vida cotidiana. Posteriormente, la tela se tiñe repetidas veces con índigo. Al retirar la cera, los dibujos blancos resaltan sobre el fondo azul oscuro.
Desde pequeñas, las niñas de Pa Co aprenden minuciosamente de sus abuelas y madres las técnicas de hilado, tejido, bordado y dibujo con cera de abeja.
En el contexto de la modernización, pese a los desafíos derivados de la tendencia de los trabajadores jóvenes a trasladarse a las ciudades, el tejido de brocados en Pa Co mantiene una notable vitalidad.
Hang Y Teh, presidenta de la Asociación de Mujeres de la comuna de Pa Co, señaló que la organización ha creado y mantiene grupos de tejedoras en las aldeas de Pa Co 1 y Cha Day. Además de las prendas tradicionales, las mujeres han desarrollado nuevos productos de uso cotidiano, como bolsos, bufandas, carteras y recuerdos artesanales.
Cabe destacar que numerosos productos textiles Mong de Pa Co se han presentado a turistas internacionales y han encontrado canales de comercialización en Laos, Tailandia y Estados Unidos. Esta actividad genera ingresos anuales estables de entre dos mil 692 y tres mil 77 dólares por persona.
Mantener vivo el sonido de los telares entre las montañas y los bosques de Pa Co no solo permite preservar el patrimonio cultural popular, sino que también teje vínculos entre el pasado y el presente, en contribución a reafirmar el valor económico y cultural sostenible de los brocados vietnamitas en su proceso de integración internacional.