La iniciativa comenzó en 1998 con la puesta en marcha del programa de inglés intensivo y se amplió en 2014 mediante el proyecto de enseñanza de Matemáticas y Ciencias en inglés.
Esas políticas han sentado las bases para que los estudiantes no solo aprendan el idioma como una asignatura, sino que lo utilicen progresivamente como una herramienta habitual de comunicación y aprendizaje.
Los resultados obtenidos hasta ahora son alentadores. Más del 50 por ciento de los niños en edad preescolar han tenido un primer contacto con el inglés, mientras que más del 90 por ciento de las escuelas públicas ofrecen programas de inglés intensivo o de educación bilingüe.
Este modelo ya se aplica en centros como la escuela de bachillerato de Marie Curie, donde el entorno bilingüe forma parte de la vida cotidiana mediante señalización, documentación administrativa, clubes académicos y asignaturas impartidas en inglés por docentes con un elevado nivel de competencia lingüística.
No obstante, las autoridades educativas reconocen que persisten desafíos importantes, entre ellos las diferencias en los recursos disponibles entre zonas urbanas y periféricas, así como la escasez de profesores capacitados para impartir materias especializadas en inglés.
Con el fin de superar esas limitaciones, la ciudad ultima el Proyecto para el período 2025-2035, con visión hasta 2045, estructurado en tres fases para garantizar una implementación gradual, coherente y sostenible.
Durante la primera etapa, hasta 2030, la prioridad será fortalecer las competencias lingüísticas del profesorado en todos los centros educativos y lograr que el 20 por ciento de las escuelas impartan determinadas asignaturas en inglés.
En la segunda fase, prevista para el período 2031-2035, Ciudad Ho Chi Minh aspira a ampliar el programa a gran escala para que el cien por cien del personal directivo y docente cumpla los estándares establecidos de competencia en inglés y al menos el 50 por ciento de los centros educativos implementen programas integrados de enseñanza en este idioma.
Con vistas a 2045, la estrategia contempla modernizar integralmente el entorno educativo mediante la incorporación de la inteligencia artificial, el fortalecimiento de la cooperación internacional y la expansión de los programas integrados, con el objetivo de que entre el 60 y el 70 por ciento de los centros educativos impartan enseñanza bilingüe.
Para alcanzar dichas metas, la ciudad prevé aplicar de manera coordinada políticas institucionales y de inversión, con especial énfasis en mecanismos que faciliten la contratación de profesores nativos y especialistas extranjeros altamente cualificados.
Paralelamente, las autoridades reforzarán la capacitación del profesorado y ampliarán las inversiones en infraestructura tecnológica, recursos educativos digitales y modernas aulas de idiomas, con el propósito de crear un entorno en el que el inglés se convierta progresivamente en un idioma de uso cotidiano dentro de las escuelas y contribuya a formar recursos humanos con mayores competencias para la integración internacional.