Un modelo de desarrollo basado en la ciencia y la tecnología
Le Xuan Sang, subdirector del Instituto de Economía Vietnamita y Mundial, perteneciente a la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam, señaló que durante muchos años el crecimiento económico del país se ha sustentado principalmente en la mano de obra de bajo costo y en la explotación de los recursos naturales.
Sin embargo, dijo, tal ventaja está desapareciendo gradualmente debido al rápido avance de la automatización y la robótica. En este contexto, elevar el nivel científico y tecnológico resulta esencial para incrementar la productividad, generar mayor valor agregado y evitar caer en la denominada trampa de los ingresos medios.
No obstante, la transición enfrenta importantes desafíos. Los lentos mecanismos de desembolso y los complejos procedimientos administrativos dificultan la ejecución de proyectos de investigación.
Además, la inversión en ciencia y tecnología continúa siendo reducida, sin llegar al dos por ciento del PIB. A ello se suma un modelo de gestión enfocado en preservar el capital y evitar riesgos en investigación e innovación, lo que limita la motivación tanto de los científicos como de las empresas.
Para que la ciencia y la tecnología se conviertan en un verdadero motor del crecimiento, Xuan Sang considera fundamental aplicar de manera eficaz políticas clave como las resoluciones 57-NQ/TW y 68-NQ/TW.
En su opinión, es necesario simplificar los procedimientos, reformar los mecanismos financieros, incrementar las inversiones en ciencia y tecnología, fortalecer el papel del mercado de capitales y desarrollar un ecosistema de innovación que incluya fondos de inversión, incubadoras tecnológicas y políticas destinadas a atraer talento altamente calificado.
Según el experto, solo mediante el paso de un enfoque centrado en la gestión a otro orientado al desarrollo será posible aprovechar al máximo los recursos disponibles y convertir la ciencia y la tecnología en el principal impulso de una nueva etapa de crecimiento económico.
El motor del nuevo modelo de desarrollo
El ingeniero Hoang Hung, presidente de la Asociación de Ciencia y Tecnología de la Industria de Construcción Naval de Vietnam, adscrita a la Unión de Asociaciones de Ciencia y Tecnología de Vietnam, afirmó que durante muchos años el sector naval ha competido principalmente gracias a la mano de obra de bajo costo y al procesamiento con tecnología importada, lo que ha generado un reducido valor agregado.
La nueva estrategia plantea que la industria evolucione desde el procesamiento hacia el dominio de las tecnologías de diseño, fabricación y automatización, con el fin de integrarse de forma más activa en la cadena global de valor y, al mismo tiempo, sentar las bases para un desarrollo sostenible de la economía marítima.
Actualmente, el sector continúa enfrentando numerosas limitaciones. En el ámbito tecnológico, los astilleros siguen dependiendo de diseños y equipos importados; la capacidad para construir embarcaciones de alta tecnología sigue siendo limitada, y la automatización y la digitalización aún no se han implementado de forma generalizada.
En cuanto a los recursos humanos, existe escasez de ingenieros y trabajadores cualificados, además de un progresivo envejecimiento de la fuerza laboral, mientras que los programas de formación todavía no se ajustan plenamente a los estándares internacionales. Asimismo, las industrias auxiliares avanzan lentamente, el nivel de localización sigue siendo bajo y muchas empresas carecen del capital necesario para invertir en innovación.
Para convertir la industria naval en un nuevo motor de desarrollo, el ingeniero Hoang Hung propuso impulsar la investigación y la transferencia de tecnología aplicada a la construcción naval moderna, especialmente en el desarrollo de buques que utilicen combustibles limpios como el GNL, el metanol y los sistemas híbridos.
Asimismo, destacó la necesidad de acelerar la digitalización de los procesos de diseño y producción, así como la incorporación de tecnologías de automatización.
Paralelamente, consideró indispensable establecer políticas de crédito preferencial, fortalecer las industrias auxiliares y ampliar la cooperación con grandes corporaciones internacionales para acceder a nuevas tecnologías y mercados.
Además, subrayó la importancia de renovar los programas de formación para adaptarlos a los estándares internacionales, atraer talento altamente calificado y reforzar la cooperación entre las instituciones educativas y las empresas.
Ante las exigencias de la transición ecológica, la transformación digital y el desarrollo sostenible de la economía marítima, el ingeniero consideró que la industria naval vietnamita debe prepararse de manera integral en múltiples frentes.
En el ámbito tecnológico, señaló que es imprescindible dominar cuanto antes las técnicas de construcción de embarcaciones que empleen combustibles limpios y respetuosos con el medioambiente, cumpliendo con las normas de reducción de emisiones establecidas por la Organización Marítima Internacional (OMI), con el objetivo de fortalecer la competitividad internacional del sector.
En cuanto a la transformación digital, destacó que los astilleros deben digitalizar los procesos de diseño, producción y gestión de la calidad. Asimismo, recomendó incorporar inteligencia artificial para optimizar el diseño y el mantenimiento de las embarcaciones, reducir el tiempo de construcción y aumentar la precisión de los procesos.
Respecto a los recursos humanos, consideró prioritario formar una fuerza laboral capaz de dominar las nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, reestructurar las instalaciones de construcción naval hacia un modelo más especializado que permita potenciar las fortalezas del sector y elevar su competitividad.
Además, subrayó la necesidad de contar con una estrategia de mercado clara que vincule el desarrollo de la industria naval con las necesidades nacionales, como el transporte marítimo, la industria del petróleo y el gas, y las energías renovables marinas, creando así las condiciones para ampliar su presencia en los mercados internacionales.