En un contexto en el que la economía marítima se está convirtiendo en el nuevo espacio de desarrollo para muchas naciones, la industria de la construcción naval desempeña un papel de especial importancia para estructurar la capacidad nacional en el mar.
El desarrollo del sector de los astilleros ayuda a salvaguardar la soberanía sobre el mar y las islas, elevar la capacidad de respuesta ante desastres naturales, búsqueda y rescate, y garantizar la seguridad marítima. Igualmente, sirve de base para el desarrollo de la flota de transporte nacional, buques de servicios petroleros, embarcaciones de ingeniería marina y barcos de apoyo para la energía eólica marina.
Pham Hoai Chung, presidente del Consejo de Administración de la Corporación de la Industria Naval (SBIC), subrayó que la Conclusión 18-KL/TW en el segundo pleno del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam del XIV mandato continúa ratificando con mayor fuerza el rol de la construcción naval al definirla como una “industria fundacional del país”, no solo en términos económicos, sino también de industrialización, autonomía tecnológica, logística y seguridad nacional.
El sector de los astilleros es además un eslabón crucial en la cadena del desarrollo de la economía verde y la transición energética global, añadió.
La tendencia hacia el desarrollo de barcos de combustibles limpios, buques inteligentes, embarcaciones de apoyo a la energía eólica marina y estructuras flotantes en el mar abre un margen de desarrollo enorme para la industria naval de Vietnam.
Según Hoai Chung, de no contar con una flota lo suficientemente sólida y con una autonomía en la capacidad de construcción y reparación de barcos, la cadena logística nacional dependerá en gran medida de la capacidad de transporte extranjera, lo que acarreará altos costos logísticos y una disminución de la autonomía económica.
El mercado mundial de la construcción naval tiene actualmente una escala de entre 150 y 180 mil millones de dólares al año, concentrado principalmente en China, Corea del Sur y Japón. Se pronostica que para el año 2030, este mercado podría alcanzar aproximadamente los 195 mil millones de dólares. A pesar de poseer una industria naval en desarrollo, Vietnam no ha logrado mantener una posición estable en el mapa mundial de la construcción naval.
Expertos consideran que esa industria posee un elevado efecto multiplicador sobre la economía. La construcción de una embarcación integra la participación de numerosas industrias auxiliares y servicios técnicos, lo que genera una amplia demanda de mano de obra altamente calificada. La construcción naval también aporta un gran valor añadido y una fuente significativa de divisas gracias a las exportaciones.
Nguyen Van Thanh, vicepresidente del Consejo Teórico Central, comentó que la economía marítima está transitando hacia una mentalidad de desarrollo basada en cadenas de valor, logística, industrias auxiliares y alta tecnología.
La tendencia al uso de la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, los macrodatos, la automatización y los sistemas de monitoreo está impulsando la formación de un ecosistema tecnológico marino moderno, una infraestructura de datos marinos digitales y modelos de gobernanza marítima inteligente, sostuvo.
Expertos sugirieron elaborar prontamente la Estrategia de desarrollo de la flota nacional vinculada a los pedidos de construcción de barcos en el país, así como promulgar la Estrategia de desarrollo de la industria de la construcción naval de Vietnam como base para su ejecución a largo plazo; además de planificar clústeres industriales de astilleros - logística - puertos marítimos y disponer de mecanismos específicos en materia financiera, de crédito, fiscal y de tierras para generar el impulso de desarrollo del sector.