El acuerdo al respecto fue suscrito anoche en Hanói, en el marco de la ceremonia de acreditación del representante oficial de Millennium Tiles en este país indochino, registrado bajo la marca Millennium Vietnam.
Presenciado por dirigentes de varias entidades, incluyendo la federación de artes marciales International Budokai Union con sede en Polonia, y numerosos amantes del deporte, el evento abrirá oportunidades en ese ámbito y el de cultura, en especial en lo relativo a las artes marciales.
Según Tran Thanh Luong, presidente de Millennium Vietnam y presidente honorario de la referida academia, se espera que esta colaboración propicie las actividades comerciales y la creación de puestos de trabajo para el personal de la entidad. Ello generará ingresos económicos para los maestros, entrenadores y discípulos, auguró.
El empresario destacó que la red extensa de filiales de la academia es una ventaja a la hora de desplegar un modelo capaz de combinar actividad económica y desarrollo del deporte para mejorar la vida de las personas dedicadas a las artes marciales.
Rakesh Koradiya, presidente de Millennium Tiles, expresó su esperanza de que el estreno del grupo en el mercado vietnamita enriquezca también las interacciones interpersonales, culturales y deportivas entre los anfitriones y la India.
Manifestó que, con esas condiciones, los maestros de artes marciales vietnamitas tendrán otra fuente de ingresos y oportunidades de presentar su pasión al mundo.
En virtud del pacto, próximamente se celebrarán actividades binacionales sobre artes marciales y el yoga, así como programas de presentación para maestros vietnamitas en la India.
El modelo recibió una amplia acogida por los asistentes al evento, quienes afirmaron que el despliegue de una economía deportiva no debe limitarse a torneos o demostraciones, sino también proveer oportunidades laborales.
También hubo opiniones que señalaron que los dos países, con diversas afinidades históricas y culturales, tienen un enorme potencial para realizar intercambios pueblo a pueblo a través de las artes marciales y el yoga. De esta manera, se fomentará el entendimiento mutuo y la creación de productos culturales y deportivos característicos de cada país.
El modelo es considerado un enfoque adecuado para cultivar la economía deportiva y generar recursos al servicio de la conservación y la promoción de las disciplinas de combate tradicionales.