Así lo afirmó el doctor Nguyen Van Minh, jefe de la División de Investigación en Tecnologías Inalámbricas y Computación con Inteligencia Artificial (IA) del Centro de Investigación de Huawei en Francia, durante una entrevista concedida a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA).
El especialista explicó que la estrategia francesa en materia de semiconductores se basa en reforzar la autonomía estratégica en los eslabones más importantes de la cadena de valor, reducir la dependencia de proveedores externos y mantener la competitividad de su industria tecnológica.
Con ese objetivo, Francia integra el desarrollo del sector de los semiconductores dentro de sus políticas nacionales y de las estrategias impulsadas por la Unión Europea para las tecnologías críticas, promoviendo al mismo tiempo una estrecha colaboración entre empresas, universidades, centros de investigación y el mercado.
Al referirse a la cooperación entre Francia y Vietnam, Van Minh señaló que ambos países aún no han desarrollado programas conjuntos centrados en tecnologías fundamentales para esta industria. Aunque la colaboración entre el Centro Nacional de Innovación (NIC) de Vietnam y la empresa francesa Dassault Systèmes constituye un avance importante para la transformación digital industrial, consideró que todavía quedan amplios espacios para ampliar la cooperación hacia ámbitos estratégicos como el diseño de circuitos integrados, la arquitectura de aceleradores de IA y las tecnologías de empaquetado avanzado.
En su opinión, Vietnam debe pasar de la formulación de estrategias a la implementación efectiva de proyectos concretos y evitar asociar el desarrollo de la industria de los semiconductores exclusivamente con la fabricación de chips de dos o tres nanómetros.
El experto consideró que el país no necesita competir de forma inmediata con las grandes potencias tecnológicas, pero tampoco debería limitarse a desempeñar el papel de centro de ensamblaje o manufactura dentro de la cadena mundial de suministro.
Como hoja de ruta, propuso desarrollar progresivamente capacidades en la producción de materiales semiconductores, obleas (wafers) e insumos especializados; fortalecer las competencias en pruebas, encapsulado avanzado, tecnologías chiplet e integración heterogénea; y avanzar posteriormente hacia la fabricación de chips con nodos tecnológicos maduros destinados a aplicaciones industriales, automotrices, del Internet de las Cosas (IoT) y de la inteligencia artificial en el borde (edge AI).
Asimismo, subrayó que la selección de las prioridades tecnológicas debe responder a las necesidades reales del mercado y a la capacidad de ofrecer soluciones concretas para la industria y la sociedad.
En el ámbito de la IA, estimó que Vietnam dispone de un amplio potencial para desarrollar aplicaciones destinadas a la manufactura, la agricultura, la salud, el transporte, la educación y los servicios públicos. También recomendó priorizar tecnologías con elevado potencial de crecimiento, como los aceleradores de IA, la computación de alto rendimiento, los chips de bajo consumo energético, la IA en el borde y las soluciones para las futuras redes de telecomunicaciones.
Van Minh destacó además que el desarrollo del capital humano será el factor decisivo para el éxito de la estrategia nacional de semiconductores. En ese sentido, consideró imprescindible formar especialistas a lo largo de toda la cadena de valor, desde el desarrollo de algoritmos y sistemas, la arquitectura y el diseño de hardware, hasta la fabricación, el encapsulado y las pruebas de circuitos integrados.
A su juicio, Francia puede convertirse en un socio estratégico de Vietnam gracias a su experiencia en la construcción de ecosistemas industriales de alta tecnología y al estrecho vínculo que mantiene entre la investigación científica, la innovación y el sector empresarial.
No obstante, concluyó que el éxito de la estrategia vietnamita dependerá, sobre todo, de la capacidad del país para transformar sus orientaciones políticas en acciones concretas, con objetivos claramente definidos, recursos suficientes, personal altamente cualificado y mecanismos eficaces de coordinación y ejecución.