Vietnam apuesta por fortalecer industria de semiconductores

Frente a la creciente competencia tecnológica global, Vietnam busca consolidar una posición más relevante en la industria de los semiconductores mediante una estrategia centrada en el desarrollo de capacidades propias, en lugar de depender únicamente de la importación de tecnología o de actividades de manufactura de bajo valor agregado.

El doctor Nguyen Minh Triet, responsable académico de la Red de Innovación de Vietnam en Australia e investigador de Archer Materials. (Foto: VNA)
El doctor Nguyen Minh Triet, responsable académico de la Red de Innovación de Vietnam en Australia e investigador de Archer Materials. (Foto: VNA)

En una entrevista concedida a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Sídney, el doctor Nguyen Minh Triet, responsable académico de la Red de Innovación de Vietnam en Australia e investigador de Archer Materials, afirmó que la competitividad de un país en el sector no se mide por la cantidad de fábricas de chips, sino por su capacidad para diseñar, fabricar y comercializar tecnologías avanzadas.

El especialista explicó que las etapas con mayor valor agregado se concentran en el diseño de circuitos, el dominio de los procesos de fabricación, el desarrollo de nuevos materiales, las tecnologías de encapsulado y el control de calidad, ámbitos en los que el capital humano altamente especializado resulta determinante.

A partir de su experiencia en Corea del Sur y Australia, Nguyen Minh Triet identificó tres pilares para incorporarse de manera efectiva a la cadena global de valor de los semiconductores: contar con ingenieros y científicos con experiencia práctica, disponer de infraestructuras modernas de investigación y fabricación compartidas y fortalecer la conexión entre los centros de investigación, las empresas y el mercado.

Como ejemplo, destacó el modelo australiano, donde universidades, institutos de investigación y empresas comparten instalaciones de alta tecnología, lo que reduce costos, acelera el desarrollo de nuevos productos y facilita su llegada al mercado.

También subrayó que un avance científico solo adquiere valor cuando puede transformarse en un producto comercialmente viable, proceso que exige pruebas constantes, optimización tecnológica, control de calidad y capacidad de producción a gran escala.

El investigador señaló además que uno de los principales desafíos de los proyectos tecnológicos consiste en coordinar equipos multidisciplinarios. Para ello, consideró esencial formar profesionales capaces de actuar como vínculo entre científicos, ingenieros y empresas, facilitando la transferencia del conocimiento hacia aplicaciones industriales.

De cara al futuro, Nguyen Minh Triet recomendó que Vietnam concentre sus recursos en aquellas fases estratégicas de la cadena de valor donde pueda desarrollar ventajas competitivas propias, en lugar de centrarse únicamente en ampliar el número de ingenieros o de plantas de producción.

Asimismo, propuso aprovechar el potencial de la comunidad de expertos vietnamitas que trabajan en el extranjero para reforzar la investigación, la transferencia tecnológica, la formación de talento y la cooperación internacional.

El especialista también abogó por impulsar la formación de ingenieros con experiencia en todas las etapas del desarrollo de un semiconductor, desde el diseño y la fabricación hasta las pruebas y la optimización del producto, además de promover centros compartidos de investigación y fabricación similares a los existentes en Australia.

A su juicio, el objetivo de Vietnam debe ir más allá de formar parte de la industria mundial de los semiconductores. El verdadero reto consiste en dominar los segmentos de mayor contenido tecnológico, convertirse en un actor relevante dentro de la cadena global de suministro y sentar las bases para fortalecer la competitividad nacional en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la electrónica y la economía digital.

VNA
Back to top