Esta tecnología no solo combate el fraude y el lavado de dinero, sino que también fomenta transacciones más transparentes.
A pesar del apoyo generalizado y las expectativas positivas de la ciudadanía, persisten preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la protección de la privacidad personal. En este contexto, la biometría se presenta no solo como un avance tecnológico, sino como un desafío para la capacidad de gobernanza del Estado y la conciencia digital de los ciudadanos.
El Partido Comunista de Vietnam ha identificado el progreso en ciencia, tecnología e innovación como un motor clave para el desarrollo nacional. Por ello, la implementación de la biometría debe garantizar, al mismo tiempo, la confianza, la seguridad y el bienestar del pueblo, siempre bajo el principio de colocar al ciudadano en el centro de la transformación digital.
En este proceso, la transformación digital en el sector bancario no se limita únicamente a la automatización de trámites o a la mejora de la infraestructura tecnológica, sino que se extiende a la creación de un ecosistema digital de datos y una identidad digital integral. A nivel macroeconómico, la biometría se convierte en un pilar fundamental de la gobernanza moderna, conectando de manera coherente y transparente la identidad digital, los datos ciudadanos y las finanzas.
En este proceso, la transformación digital en el sector bancario no se limita a la digitalización de los trámites o la mejora de la infraestructura tecnológica, sino que se extiende a la construcción de un ecosistema de datos digitales y una identidad digital integral.
Más allá de ser una simple herramienta técnica de autenticación, a nivel macroeconómico, la biometría es un pilar de la gobernanza nacional moderna, donde la identidad digital, los datos ciudadanos y las finanzas se conectan de manera sincronizada, transparente e íntegra.
Este enfoque se refleja en la Resolución n.º 57-NQ/TW, que promueve el avance de la ciencia y tecnología, la innovación y la transformación digital del país, con el objetivo de crear un gobierno digital y una ciudadanía democrática y civilizada. En este marco, la disciplina, la integridad y la transparencia se posicionan como valores esenciales del aparato político.
La biometría, en este sentido, se manifiesta como un instrumento concreto para alcanzar esos objetivos en el sector financiero, colocando al ser humano en el centro, la confianza como base y la tecnología como herramienta al servicio de la nación.
Según Nguyen Quoc Hung, vicepresidente y secretario general de la Asociación de Bancos de Vietnam, la autenticación biométrica no solo protege los derechos de los usuarios, sino que también mejora procesos como la concesión de créditos, la lucha contra el lavado de dinero, la gestión fiscal y la seguridad social, al basarse en datos precisos y reales. Esto reduce significativamente las oportunidades para el fraude y la corrupción.
En este sentido, la biometría adquiere un profundo significado sociopolítico, promoviendo la transparencia en las transacciones y el saneamiento de los flujos de capital.
En el marco de la reforma y la mejora de las empresas estatales, la adopción de la biometría en el sector bancario también simboliza un cambio hacia una "gestión basada en la confianza y los datos". Esta tecnología facilita la gestión de clientes y también refleja los valores éticos del servicio público, al fomentar un entorno de trabajo transparente, preciso y justo.
Un ejemplo claro de este enfoque es Vietcombank, uno de los bancos pioneros en implementar soluciones de digitalización y autenticación biométrica de manera sincronizada. Para este banco, la biometría representa más que un cambio tecnológico: es una transformación en la mentalidad de servicio, en la ética profesional y en la confianza que la ciudadanía deposita en la institución.
Cada huella dactilar de un cliente no solo es un dato de identidad, sino un símbolo de seguridad, transparencia y valores humanos.