La iniciativa, que forma parte de un proyecto de decreto enviado al Ministerio de Justicia para su evaluación, responde a la crítica situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del consumo mundial de petróleo y cuyo bloqueo está interrumpiendo unos 20 millones de barriles diarios con destino a refinerías asiáticas. Esta situación ha obligado a numerosas refinerías a reducir su capacidad, limitar exportaciones y recurrir a reservas, elevando los precios de los combustibles y amenazando la estabilidad del suministro global.
En el mercado internacional, los precios del petróleo han experimentado un alza sin precedentes. El crudo Brent superó los 107 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los 106 dólares, con incrementos semanales superiores al 27 y 35 por ciento respectivamente, los más altos desde 2020.
Ante este escenario, el Ministerio de Finanzas, en coordinación con el Ministerio de Industria y Comercio, ha propuesto reducir temporalmente los aranceles de importación. La medida contempla disminuir del 10 al 0 por ciento el gravamen para gasolina sin plomo y componentes como nafta y reformato, y del 7 al 0 por ciento para diésel, fueloil, queroseno y combustible de aviación. También se incluyen reducciones para materias primas petroquímicas como xileno, condensado y P-xileno, que pasarían del 3 al 0 por ciento.
El decreto, que se tramita por procedimiento de urgencia, tendría vigencia hasta el 30 de abril de 2026, con posibilidad de prórroga. Según cálculos preliminares, la medida podría reducir la recaudación fiscal en unos 40 millones de dólares en función del volumen de importación de 2025.
Vietnam importa la mayor parte de sus combustibles de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y Corea del Sur, con los que mantiene acuerdos de libre comercio que ya aplican arancel cero. Sin embargo, las autoridades consideran necesario ampliar las fuentes de suministro ante las dificultades para adquirir productos terminados en esos mercados debido a la escasez global.
La propuesta se produce tras dos fuertes aumentos consecutivos en los precios internos. El pasado 7 de marzo, la gasolina E5 RON 92 alcanzó los 25.226 VND por litro (un aumento de 3.777 VND), la gasolina RON 95-III se situó en 27.047 dong por litro (+4.707 VND), y el diésel llegó a 30.239 VND por litro (+7.207 VND). En lo que va de año, los precios de los combustibles han experimentado once ajustes, con siete incrementos para las gasolinas y nueve para el diésel .
El Ministerio de Finanzas ha justificado la medida como necesaria para “garantizar la seguridad energética nacional, diversificar las fuentes de suministro, equilibrar la demanda inmediata con el almacenamiento a largo plazo, y contribuir a la estabilidad macroeconómica y al objetivo de crecimiento económico de dos dígitos”.