La conversación se llevó en un contexto en el que Timor Oriental busca aumentar su capacidad de producción para reducir de modo paulatino la dependencia de las importaciones y hacer un uso más eficaz de su potencial marino.
Según informó Mariano Assanami Sabino Lopes, viceprimer ministro, ministro coordinador de Asuntos Sociales y titular de Desarrollo Rural y Vivienda Comunitaria de Timor Oriental, el país solo es capaz de cubrir alrededor del 40 por ciento de la demanda interna de alimentos.
El dirigente indicó que la cuestión reside en aumentar la capacidad de producción para alcanzar la autonomía alimentaria y, al mismo tiempo, garantizar los objetivos de desarrollo social, como la mejora de la nutrición, la reducción de la pobreza, la creación de puestos de trabajo y la provisión de ingresos estables a las familias de las zonas rurales.
Al analizar el potencial marítimo de Timor Oriental, cuya superficie marina es cuatro veces mayor que la terrestre y alberga abundantes recursos, Sabino Lopes señaló las deficiencias de las cadenas de pesca, conservación y procesamiento, que dan lugar a una aportación aún modesta del sector acuícola a la economía.
Propuso que ambos países fortalezcan el intercambio de experiencias en pesca, cultivo y procesamiento de mariscos, primero para mejorar el suministro doméstico de alimentos y crear más sustento para las comunidades costeras y, posteriormente, encaminarse hacia la comercialización y exportación.
El encargado de negocios de Vietnam en Timor Oriental, Pham Binh Dam, reconoció que la seguridad alimentaria es uno de los pilares fundamentales de la estabilidad y el desarrollo social, así como repasó los esfuerzos de su país por vencer la escasez de alimentos, la malnutrición y otros retos para aumentar la productividad, lograr la seguridad alimentaria, expandir las cadenas de valor agrícolas y brindar una vida mejor a su gente.
Sugirió implementar la cooperación alimentaria en dos direcciones. Por un lado, Vietnam seguirá proporcionando arroz de alta calidad en función de la demanda timorense, afianzando así el peso de este grano en el comercio bilateral.
A largo plazo, el enfoque transicionará hacia el desarrollo de la capacidad productiva local, y Hanói compartirá su experiencia en variedades agrícolas, técnicas de cultivo, sistemas de riego, mecanización, conservación poscosecha y cadenas de valor.
Respecto al ámbito acuícola, evaluó que las empresas vietnamitas poseen fortalezas aprovechables por la parte timorense en áreas como la construcción naval, las tecnologías de cultivo y explotación y las instalaciones de conservación, almacenamiento en frío y procesamiento.
Por tanto, pueden coordinar con sus similares de Timor Oriental, recién ingresado a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, para la creación de modelos de producción, en paralelo con la contratación y formación de mano de obra local, y con la transferencia de tecnologías a las poblaciones del litoral, puntualizó.
El propio día ambos funcionarios presenciaron la botadura de tres buques pesqueros semiindustriales. Al evento asistió el primer ministro Kay Rala Xanana Gusmão.
Cabe destacar que el proyecto contó con empresas vietnamitas como aportadoras de capital y operadoras de las embarcaciones. Lopes comentó que Timor Oriental posee mano de obra joven, pero todavía no calificada para mantener el modelo y multiplicarlo.
En respuesta, Binh Dam aseguró el apoyo de Hanói a la formación profesional y el desarrollo de capacidades para trabajadores, atendiendo a las necesidades de los sectores destinatarios.
Se trata también de una forma de ejecutar los acuerdos de cooperación educativa suscritos por las dos naciones en ocasión de la visita a Vietnam del primer ministro Kay Rala Xanana Gusmão, en junio de 2026, apuntó.