Vietnam se posiciona como 'arquitecto' de la paz en la seguridad regional

El discurso introductorio del secretario general del Partido Comunista (PCV) y presidente de Vietnam, To Lam, en el Diálogo de Shangri-La constituye un hito fundamental que redefine la posición y el pensamiento diplomático de la nación indochina en la arena internacional, en un contexto en que la geopolítica mundial experimenta profundas transformaciones.

El secretario general del PCV y presidente de Vietnam, To Lam, llega a Singapur para asistir al Diálogo de Shangri-La. (Foto: VNA)
El secretario general del PCV y presidente de Vietnam, To Lam, llega a Singapur para asistir al Diálogo de Shangri-La. (Foto: VNA)

De acuerdo con la doctora Julia Roknifard, profesora titular de Relaciones Internacionales en la Universidad de Taylor en Malasia, las palabras del mandatario vietnamita establecieron un marco diplomático sofisticado y oportuno para las relaciones multilaterales contemporáneas, superando las declaraciones formales de carácter protocolar para identificar y abordar directamente la triple crisis que afecta al orden global: la fragmentación del sistema internacional, los desafíos a los modelos de desarrollo y el severo deterioro de la confianza estratégica.

La especialista destacó el enfoque de Hanói al desplazar el eje de la seguridad desde la disuasión militar convencional hacia un sistema integral y sostenible fundamentado en la seguridad humana, la estabilidad social y la resiliencia económica.

Al priorizar la mitigación proactiva de riesgos sobre la simple reacción ante las crisis, Vietnam se consolida como un “arquitecto” maduro y responsable en la construcción de la paz regional, demostrando una visión estratégica de sus líderes que vincula el interés nacional con la estabilidad y la prosperidad de la comunidad global.

En el centro de esta estrategia se ubica la cooperación internacional, bajo la premisa de que ningún Estado puede afrontar de manera aislada las actuales rupturas globales. En este panorama, el marco de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) adquiere un rol protagónico, respaldado por sus abundantes recursos naturales y un mercado de consumo masivo con un dinámico avance tecnológico e industrial.

Preservar la centralidad y la neutralidad del bloque, junto con el fortalecimiento de las capacidades económicas y de defensa nacionales, funciona como el escudo más efectivo para evitar que la región sea arrastrada a las tensiones geopolíticas o forzada a tomar partido por bloques contrapuestos.

Frente a la competencia entre las grandes potencias y la tendencia hacia el unilateralismo, la experta resaltó la practicidad de los principios de diálogo y respeto al derecho internacional promovidos por Vietnam.

El acatamiento a la Carta de las Naciones Unidas y a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) de 1982 resulta vital para proteger a las naciones medianas y pequeñas, garantizando que la rivalidad estratégica sea predecible y que las rutas comerciales marítimas clave no se transformen en zonas de conflicto. Si la Asean mantiene su unidad y rechaza involucrarse en las disputas de poder de los Estados mayores, los daños potenciales para la región se reducirán al mínimo ante eventuales fricciones.

Asimismo, la postura vietnamita sobre el fomento de la confianza estratégica demuestra un pragmatismo que no asume la eliminación total de las diferencias nacionales o de la competencia geopolítica, sino que aboga por gestionarlas mediante códigos de conducta claros, canales de comunicación rápidos y acciones verificables.

La prioridad otorgada a la diplomacia preventiva constituye la ruta más viable para frenar escaladas peligrosas, especialmente en puntos críticos como el Mar del Este, al tiempo que se exige que las iniciativas externas complementen y no debiliten los mecanismos existentes de la Asean para resguardar al Sudeste Asiático de la fragmentación.

La integración de desafíos no tradicionales como la ciberseguridad, la seguridad alimentaria y la gobernanza tecnológica amplía la definición convencional de seguridad para solucionar las causas socioeconómicas que originan la inestabilidad.

Los análisis de la experta internacional ratifican que la política exterior de Vietnam se caracteriza por ser autónoma, basada en principios y proactiva, rechazando el papel de observador pasivo o de pieza en el juego de poder de las grandes potencias, para posicionarse como un mediador basado en la ley y un socio responsable que da la bienvenida a la cooperación transparente mientras defiende firmemente su soberanía y sus derechos marítimos.

VNA
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