La ministra de Salud, Dao Hong Lan, presidió hoy una rueda de prensa sobre el proyecto, en la que participaron representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y especialistas del sector sanitario.
El viceministro permanente de Salud, Vu Manh Ha, explicó que la ley vigente, aprobada en 2006, necesita actualizarse tras dos décadas de aplicación. Desde el primer trasplante de órganos realizado en Vietnam, en 1992, hasta marzo de 2026, el país ha efectuado 11.187 trasplantes.
Sin embargo, la legislación actual sólo permite registrarse como donantes a los mayores de 18 años. La demanda pediátrica sigue siendo elevada: cada año se necesitan alrededor de 55 trasplantes de hígado y 60 de riñón para niños, mientras que los trasplantes de células madre hematopoyéticas cubren aproximadamente el 30% de las necesidades.
El proyecto permitiría a los menores donar tejidos regenerables, principalmente células madre hematopoyéticas, para tratar a familiares cuando no exista un donante adulto compatible. Los menores de entre 15 y 17 años podrían donar a familiares, mientras que los menores de 15 años sólo podrían hacerlo a sus padres o hermanos biológicos.
Estas donaciones exigirían que el menor gozara de buena salud, recibiera asesoramiento independiente y otorgara su consentimiento junto con sus padres o tutores. El proyecto prohíbe la extracción de órganos de menores vivos. En el caso de los menores fallecidos, la extracción sólo se permitiría tras confirmar rigurosamente la muerte encefálica o circulatoria, siempre que hubieran expresado su voluntad de donar antes de morir y sus padres o tutores lo autorizaran.
La iniciativa también contempla medidas para prevenir la coacción, la compraventa y el lucro indebido, así como mecanismos para garantizar que cualquier negativa del menor sea respetada y registrada.
Durante la rueda de prensa, Nguyen Huy Quang, jefe de la Comisión de Asesoramiento, Crítica y Evaluación Social de la Asociación Médica de Vietnam y exdirector del Departamento Jurídico del Ministerio de Salud, destacó la necesidad de distinguir claramente entre la donación de tejidos regenerables por personas vivas y la extracción de tejidos u órganos de fallecidos. Asimismo, pidió reforzar la comunicación pública para evitar interpretaciones erróneas del proyecto.
Por su parte, Angela Pratt, representante de la OMS en Vietnam, respaldó las iniciativas destinadas a facilitar los trasplantes para salvar vidas, siempre que prevalezca el interés superior del menor. Aunque consideró que el proyecto se ajusta, en términos generales, a las orientaciones de la organización y las prácticas internacionales, subrayó la necesidad de reforzar las garantías de protección y asegurar su aplicación efectiva.
Al concluir el encuentro, la ministra Dao Hong Lan afirmó que la reforma debe ampliar las oportunidades de tratamiento sin comprometer los derechos y la seguridad de los menores. También pidió a expertos, científicos, medios de comunicación y ciudadanos seguir aportando opiniones para perfeccionar el proyecto y establecer un marco jurídico riguroso y viable.