Los órganos procedieron de una mujer de 42 años con muerte cerebral tras un accidente de tráfico. A partir de esta donación, los equipos médicos extrajeron el corazón, el hígado, dos riñones y varios tejidos para su trasplante en pacientes en estado crítico.
Uno de los procedimientos más complejos fue el trasplante simultáneo de corazón e hígado a un paciente de 53 años con amiloidosis hereditaria, una enfermedad rara que provoca insuficiencia cardíaca y daño multiorgánico. La intervención, de unas siete horas, permitió restablecer la función cardíaca y hepática, con evolución favorable del paciente, quien pudo respirar sin asistencia 12 horas después.
En paralelo, el hígado del propio receptor -pese a portar la mutación- fue trasplantado a un segundo paciente, un hombre de 64 años con cáncer hepático avanzado. Esta intervención corresponde a la técnica de trasplante hepático dominó, aplicada por primera vez en el país. La cirugía, de seis horas, registró resultados positivos, con funcionamiento inmediato del órgano.
Según los especialistas, la coordinación simultánea de varios equipos quirúrgicos fue clave para el éxito de los procedimientos. Los pacientes evolucionan favorablemente, permanecen conscientes y pueden sentarse y alimentarse a las 72 horas de la operación.
El trasplante dominó permite optimizar el uso de órganos donados, un recurso limitado. Aunque existe un riesgo potencial de transmisión de la enfermedad a largo plazo, este suele manifestarse tras varias décadas, mientras que el beneficio inmediato resulta determinante para pacientes con pronóstico grave.
Este logro amplía las posibilidades de salvar múltiples vidas a partir de un solo donante y refleja el avance de Vietnam en el dominio de técnicas de trasplante complejas, en línea con estándares internacionales.