Esta medida prepara al país para la tercera revisión multilateral del Grupo Asia-Pacífico contra el Lavado de Dinero (APG), prevista para 2028.
Este plan tiene como objetivo cumplir con los compromisos del Gobierno vietnamita con las organizaciones internacionales en relación con el establecimiento de un mecanismo eficaz para combatir esos flagelos, al tiempo que cumple con sus obligaciones como miembro del APG.
El plan se estructura en torno a dos componentes principales: la mejora del marco jurídico y el fortalecimiento de la eficacia de las acciones de prevención y aplicación de la ley.
Respecto al marco jurídico, incluye medidas para subsanar deficiencias, en particular en lo que respecta a la penalización del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva, el decomiso de activos y la asistencia judicial mutua en materia penal.
En cuanto a la eficacia operativa, el plan hace hincapié en las evaluaciones nacionales de riesgo y la aplicación de medidas de gestión adecuadas.
Asimismo, subraya la importancia de fortalecer la cooperación internacional para facilitar el intercambio de información y el procesamiento de activos de origen delictivo.
El plan prevé, además, la intensificación de las investigaciones, los enjuiciamientos y los juicios por delitos relacionados con el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, especialmente para los delitos de alto riesgo, con sanciones disuasorias.
Asimismo, busca mejorar la recuperación de activos derivados de actividades delictivas, centrándose en los sectores de alto riesgo.
Finalmente, se adoptarán medidas sin demora para prevenir la movilización, la transferencia y el uso de fondos vinculados a la proliferación de armas de destrucción masiva, mediante el fortalecimiento de los mecanismos de coordinación y las medidas disuasorias.