El jefe de Gobierno elogió al sector bancario por su gestión proactiva, ágil y eficaz de las políticas, que ha contribuido de forma tangible al desempeño socioeconómico general del país.
Al analizar la situación mundial y asignar tareas para el tiempo venidero, destacó que el BEV debe adoptar un enfoque más prospectivo y orientado al desarrollo, pasando de una gestión administrativa a una facilitación del desarrollo. Al garantizar un entorno macroeconómico estable y predecible, el banco central puede contribuir a reforzar la confianza de empresas y ciudadanos, apoyando así la producción y las inversiones.
Al mismo tiempo, señaló que mantener la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y garantizar la seguridad del sistema bancario constituyen prioridades fundamentales.
También resaltó la importancia de salvaguardar la seguridad de los sistemas bancario y de pagos, fortalecer la prevención de riesgos, intensificar tanto la supervisión a distancia como las inspecciones in situ, y garantizar la ciberseguridad y la seguridad de los pagos.
Instruyó al Banco Estatal que siga de cerca las resoluciones y conclusiones del Partido, la Asamblea Nacional y el Gobierno, al tiempo que elabore planes de acción detallados con responsabilidades claras, plazos definidos y resultados medibles.
Asimismo, enfatizó la necesidad de coordinar con los ministerios pertinentes para desarrollar escenarios de política para cada trimestre y para todo el año, ajustando cuidadosamente las políticas en cuanto a tiempo e intensidad.
Solicitó al BEV mejorar su capacidad de análisis y previsión, vigilar de cerca la evolución financiera nacional e internacional y adoptar respuestas oportunas y eficaces. La gestión de la política monetaria debe seguir siendo proactiva, flexible y estrechamente coordinada con la política fiscal y otras políticas macroeconómicas.
También pidió medidas para estabilizar las tasas de interés, reducir los costos operativos en las instituciones de crédito, promover la transformación digital y garantizar una liquidez adecuada del sistema.
Instó a coordinarse con el Ministerio de Finanzas para desarrollar los mercados de capitales y el centro financiero internacional, reduciendo la dependencia del crédito bancario.
El crecimiento del crédito debe gestionarse de manera flexible, mejorando su calidad y eficiencia, y orientándose hacia la producción, los sectores prioritarios y los principales motores de crecimiento. Al mismo tiempo, se requiere una supervisión más estricta de los sectores de alto riesgo, incluido el inmobiliario, con mecanismos adecuados de asignación crediticia que fomenten la vivienda social y el desarrollo industrial, apuntó.
El jefe de Gobierno reiteró la necesidad de gestionar eficazmente el mercado del oro, en consonancia con las directrices vigentes, señalando que, si bien el oro es un activo legítimo, debe desalentarse la especulación excesiva, ya que no contribuye a la creación de valor en la economía.
Otras prioridades incluyen completar la reestructuración de las instituciones de crédito, abordar los préstamos morosos, mejorar el acceso a la financiación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, y modernizar el sistema bancario.
También encomendó al BEV perfeccionar el marco jurídico que regula las actividades monetarias y bancarias, incluidas las enmiendas a leyes clave y la simplificación de los procedimientos administrativos para reducir los costos de cumplimiento de empresas y ciudadanos.
Además, se espera que el sector acelere la transformación digital, amplíe los pagos sin efectivo, explore nuevas tecnologías de pago, incluidos los sistemas transfronterizos, e implemente mecanismos de prueba regulatoria (sandbox).
Minh Hung reiteró la importancia de una comunicación de políticas transparente y oportuna para reforzar la confianza del mercado.
Instó al BEV y al sistema bancario a aumentar la responsabilidad, la innovación y la proactividad en el asesoramiento al Gobierno, con el fin de cumplir con éxito las tareas encomendadas por el Partido, el Estado y el pueblo.