Actualmente, una de las tendencias más extendidas es el uso de materiales compuestos de fibra de carbono en sustitución de las aleaciones de aluminio tradicionales. Estos materiales son considerablemente más ligeros, pero mantienen alta resistencia y rigidez, además de permitir diseños flexibles.
Resultan especialmente adecuados para fabricar cajas de protección de componentes electrónicos sensibles, que deben soportar vibraciones extremas durante el lanzamiento. No obstante, su principal limitación radica en la resina epoxi, utilizada como adhesivo estructural, que tiende a ser frágil y susceptible a grietas bajo cargas dinámicas.
A partir de la actual necesidad, el doctor To Anh Duc y su equipo del Centro Espacial de Vietnam, adscrito a la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam, desarrollaron con éxito el proyecto “Investigación, fabricación y prueba de aplicación de materiales CFRP/CNMs en cajas de protección de componentes satelitales”, implementado entre enero de 2024 y diciembre de 2025.
En lugar de rediseñar completamente el material, el equipo optó por mejorar su punto más débil: la resina epoxi. Para ello, incorporaron nanotubos de carbono, un material de alta resistencia que, sin tratamiento, tiende a aglomerarse y pierde eficacia. Mediante la modificación superficial con grupos funcionales (-COOH), lograron una dispersión uniforme en la matriz, lo que permitió una mejor transmisión y distribución de fuerzas, reduciendo significativamente el riesgo de fractura.
Sobre esta base, el equipo completó todo el proceso tecnológico, desde la dispersión de nanomateriales hasta la integración con fibra de carbono, y fabricó una caja de protección real sometida a ensayos de vibración que simulan condiciones de lanzamiento. Los resultados mostraron mejoras claras: con nanotubos tratados, especialmente en una proporción óptima del 0,2 por ciento, el material alcanzó un equilibrio notable entre resistencia y flexibilidad.
La caja fabricada pesa unos 65 gramos, equivalente al 70 por ciento del peso de una caja de aluminio del mismo tamaño, pero mantiene la rigidez y la hermeticidad requeridas. Durante las pruebas, los parámetros de vibración variaron mínimamente y se mantuvieron dentro de los estándares internacionales, lo que confirma su fiabilidad para aplicaciones reales.
Además, en igualdad de masa, el material compuesto ofrece mayor capacidad de carga y rigidez que el aluminio, especialmente en la dirección principal de vibración, lo que lo convierte en una solución más eficiente para el diseño de satélites modernos.
El Consejo de Evaluación de la Academia valoró positivamente este enfoque integral, que abarca desde la investigación de materiales hasta la fabricación y la prueba en condiciones simuladas.
Según el doctor Le Xuan Huy, subdirector general del Centro Espacial de Vietnam, este tipo de estudios contribuye a la acumulación progresiva de capacidades tecnológicas, sentando las bases para el dominio autónomo de la tecnología espacial en el país.