Sin embargo, para mantener un crecimiento sostenible en un contexto de creciente competencia y mayores barreras técnicas en los mercados internacionales, el sector acuícola de Vietnam debe afrontar desafíos relacionados con la calidad de los alevines y el control de enfermedades.
En la provincia de Dong Thap, el productor Nguyen Van Tuan acaba de comercializar más de 100 toneladas de pangasius de engorde a un precio de 33 mil dongs vietnamita por kilogramo (un dólar equivale a 26 mil dongs vietnamita) y ya ha reinvertido en un nuevo ciclo de producción.
Según el acuicultor, un precio superior a 30 mil dongs vietnamita por kilogramo permite obtener márgenes atractivos y anima a los productores a continuar en la actividad.
No solo los criadores se están beneficiando de este escenario favorable. Las empresas procesadoras y exportadoras también registran resultados positivos gracias al aumento de la demanda de importación procedente de China, la Unión Europea, la Asean y Oriente Medio.
El subdirector de la empresa Ga Dang, Nguyen Huu Nghia, compartió que durante los primeros cuatro meses de 2026 exportó más de 15 mil toneladas de productos pesqueros por un valor cercano a los 40 millones de dólares, lo que representa un incremento interanual del 25 por ciento.
De acuerdo con la subsecretaria de la Asociación de Procesadores y Exportadores de Productos Acuícolas de Vietnam (Vasep), Le Hang, las exportaciones de pangasius alcanzaron en abril de 2026 más de 200 millones de dólares, un aumento cercano al 20 por ciento respecto al mismo período del año anterior. En los primeros cinco meses del año, las ventas acumuladas superaron los 900 millones de dólares, manteniendo una tendencia de crecimiento positiva.
En 2025, la superficie dedicada al cultivo de pangasius en Vietnam superó las cinco mil 500 hectáreas, con una producción aproximada de 1,7 millones de toneladas y exportaciones valoradas en cerca de 2,2 mil millones de dólares.
No obstante, la industria continúa enfrentando problemas como la escasez puntual de alevines, la falta de uniformidad en la calidad genética y el aumento del riesgo sanitario asociado al cambio climático. En determinados períodos, la tasa de supervivencia de los peces juveniles se situó entre el 5 por ciento y el 15 por ciento.
El subdirector del Centro de Investigación de Acuicultura del Sur, Tran Huu Phuc, destacó la necesidad de mejorar la calidad genética de los alevines mediante la aplicación de tecnologías genómicas, un control más riguroso de las condiciones ambientales y de bioseguridad en los centros de reproducción, así como la implementación de estrategias nutricionales integrales que abarquen desde los reproductores hasta las fases iniciales de crecimiento.
En Dong Thap, territorio que concentra aproximadamente el 35 por ciento de la producción nacional de pangasius, el sector acuícola está acelerando la adopción de tecnologías avanzadas.
Entre las principales iniciativas destacan el aprovechamiento de líneas genéticas mejoradas, el desarrollo de variedades adaptadas a condiciones de salinidad y la incorporación de herramientas de transformación digital, inteligencia artificial y robótica para la gestión de los estanques de cultivo.
Con un importante potencial de crecimiento y el respaldo de las autoridades, las administraciones locales y el sector empresarial, la industria vietnamita del pangasius aspira a protagonizar una profunda transformación durante el período 2026-2030, orientada a consolidar un modelo de desarrollo sostenible, incrementar el valor agregado de sus productos y fortalecer su competitividad en los mercados internacionales.