Esta coyuntura le ofrece la oportunidad de dejar de ser un simple eslabón de ensamblaje a un importante centro de producción y suministro, con un mayor valor añadido en las cadenas de valor globales.
Aunque las exportaciones vietnamitas tienen margen para seguir creciendo en los mercados mundiales, afrontan exigencias cada vez mayores en materia de tecnología, estándares ecológicos y trazabilidad. Esta realidad obliga a las empresas a elevar su competitividad para consolidar una presencia mucho más sólida en las cadenas de suministro internacionales.
Oportunidades y desafíos
Según los expertos, entre los principales grupos de renglones exportables de Vietnam, los no alimentarios rinden beneficios muy superiores a los de otros. En 2025, la industria electrónica lideró el comercio exterior al alcanzar casi 165 mil millones de dólares, más de la tercera parte del valor de los embarques nacionales ese año (más de 475 mil millones de dólares).
En los primeros ocho meses de 2026, las exportaciones rozaron los 375 mil millones de dólares, un aumento interanual del 22,4 por ciento. Entre los principales grupos de productos destacan los electrónicos (casi 150 mil millones de dólares), los textiles y prendas de vestir (casi 27 mil millones de dólares) y el calzado (más de 16 mil millones de dólares).
Estos resultados confirman la importancia del sector de bienes de consumo para mantener el equilibrio comercial y consolidar la posición de los rubros vietnamitas en los mercados internacionales. Asimismo, reflejan la transformación sustancial de las empresas vietnamitas, que dejan atrás su papel como simples fabricantes por encargo y se consolidan como eslabones clave de las cadenas de suministro globales.
Sin embargo, las ventas al exterior se ven cada vez más afectadas por la inestabilidad de la economía mundial y la intensificación de la competencia comercial. A ello se suma el endurecimiento de las regulaciones y las políticas, especialmente en cuanto a estándares ecológicos y desarrollo sostenible, lo que se está convirtiendo en una barrera considerable para las empresas exportadoras.
Nguyen Dang Khoa, director de Negocios Internacionales de la empresa Tan Phu Vietnam, señaló que la producción ecológica se ha convertido en un requisito obligatorio para acceder a mercados con estándares elevados, como la Unión Europea y Estados Unidos. A fin de garantizar la transparencia de la información y cumplir su responsabilidad social, la compañía está practicando una estrategia de desarrollo basada en tres pilares: estandarizar el suministro de materias primas de plástico reciclado; optimizar los procesos operativos para reducir las emisiones y ahorrar energía; y ser pionera en la aplicación de rigurosas certificaciones internacionales como ISO 14001, BSCI, FSC y Higg FEM.
La transición ecológica constituye una inversión estratégica a largo plazo y un factor decisivo para trabajar con socios globales. Las empresas que no avancen en el proceso de transformación ecológica durante los próximos cinco a diez años quedarán fuera del mercado, incluso aunque sus precios sean competitivos.
Cha Ji-ho, director del Centro de Compras de Vietnam de la División de Cooperación Estratégica de Samsung Vietnam, advirtió de que las exigencias de las cadenas de suministro internacionales están cambiando de forma acelerada. A la hora de buscar proveedores, las grandes empresas no solo exigen precios competitivos, sino también plazos de entrega estables, una calidad constante, capacidad de respuesta a los requisitos técnicos, una gestión transparente de los datos y una orientación hacia el desarrollo sostenible.
Mejorar la competitividad
Según Phan Thi Thang, viceministra de Industria y Comercio de Vietnam, el país sigue siendo una de las prioridades de los grupos empresariales y compradores internacionales al buscar fuentes de suministro. Esta ventaja se deriva de la red de 17 TLC firmados y puestos en vigor, un entorno de inversión estable, una capacidad productiva en constante mejora y una posición estratégica en el centro del Sudeste Asiático.
Para 2026, el Gobierno tiene como objetivo incrementar las exportaciones un 15-16 por ciento e ingresar por ese concepto entre 546 mil y 550 mil millones de dólares. Esa ambiciosa meta demuestra la determinación y la confianza en la fortaleza interna y en la posición de Vietnam dentro de los flujos del comercio mundial.
El director interino del Departamento de Desarrollo de Mercados Extranjeros, Do Quoc Hung, señaló que la calidad del producto ya no es suficiente para afianzar la presencia en las cadenas de valor globales. Hizo hincapié en la necesidad urgente de que el empresariado local eleve su competitividad y adapte los planes de producción y negocios a unas exigencias técnicas cada vez más estrictas en materia de sostenibilidad y trazabilidad. Al mismo tiempo, deben captar con rapidez las preferencias de los consumidores para aprovechar al máximo los nuevos métodos de negocio y los modernos canales de distribución.
En representación del principal centro económico, comercial y de servicios del país, Tran Phu Lu, subdirector del Centro de Promoción Comercial y de Inversiones de Ciudad Ho Chi Minh, informó de que la metrópoli está centrando sus esfuerzos en reestructurar los sectores industrial y agrícola hacia modelos modernos y circulares, vinculados a la transformación digital y ecológica, con el propósito de integrarse más profundamente en las cadenas de valor globales.
Paralelamente, impulsa las inversiones en infraestructura logística para reducir los costos y mejorar la capacidad exportadora-importadora. También desarrolla zonas de libre comercio de nueva generación, combinadas con centros logísticos inteligentes, complejos portuarios internacionales de transbordo y aeropuertos de carga.
Asimismo, está reordenando el sistema de puertos satélite, las instalaciones portuarias a lo largo del río Saigón y el sistema de puertos secos, a fin de crear una cadena de conexiones regionales más eficiente.
Para ayudar a las empresas a superar los desafíos relacionados con los aranceles, las barreras técnicas y los requisitos de desarrollo sostenible de grandes mercados como Estados Unidos y la Unión Europea, Ciudad Ho Chi Minhtrabaja igualmente para mejorar el entorno empresarial y simplificar los procedimientos administrativos. Además, refuerza las medidas de apoyo a las empresas para que puedan cumplir con los estándares internacionales, acelerar la transición ecológica y digital y renovar sus tecnologías para aumentar el valor añadido.
De este modo, las empresas podrán migrar de la maquila tradicional al desarrollo de marcas propias, utilizando el comercio electrónico como trampolín para expandirse a los mercados globales.