En este sentido, la promulgación por parte del primer ministro de la Estrategia de desarrollo de los servicios logísticos de Vietnam para el período 2025–2035, con visión hacia 2050, representa un importante cambio de enfoque en materia de desarrollo. Por primera vez, la logística es definida no solo como un sector de servicios de apoyo, sino como un componente estratégico de la competitividad nacional, estrechamente vinculado al objetivo de crecimiento rápido y sostenible.
Según Bui Ba Nghiem, especialista sénior del Departamento de Importación y Exportación del Ministerio de Industria y Comercio, uno de los aspectos más destacados de la estrategia son sus metas concretas y cuantificables, entre ellas un crecimiento anual del sector de entre el 12-15 por ciento, la reducción de los costos logísticos hasta el 12–15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el impulso de la transformación digital y la creación de al menos cinco centros logísticos modernos de nivel internacional.
Más importante aún, el Ministerio de Industria y Comercio ha pasado rápidamente de la etapa de formulación estratégica a la implementación práctica, con planes de acción claros en cuanto a cronogramas y responsabilidades, sentando así las bases para una ejecución efectiva.
El viceministro de Industria y Comercio, Nguyen Sinh Nhat Tan, subrayó que la logística ya no se limita al transporte, sino que se ha convertido en un indicador clave de la competitividad económica.
El fortalecimiento de la conectividad para formar cadenas de suministro integrales es una necesidad urgente que permitirá a los productos vietnamitas ampliar mercados y participar más profundamente en las cadenas globales de valor, especialmente en un momento en que Vietnam emerge como un nuevo centro manufacturero de Asia.
No obstante, pese a sus ventajas geoeconómicas, el sector logístico vietnamita continúa enfrentando importantes cuellos de botella, entre ellos altos costos operativos, una infraestructura de transporte insuficientemente integrada, limitaciones en la conectividad regional y una escasa interoperabilidad de datos entre organismos públicos y empresas.
De acuerdo con Bui Nguyen Anh Tuan, subdirector del Departamento de Gestión y Desarrollo del Mercado Interno, el mayor avance del sistema de centros logísticos radica en crear un punto de convergencia entre infraestructura, mercado, servicios, datos y cadenas de suministro.
La prioridad actual consiste en desarrollar centros logísticos regionales e interregionales vinculados a puertos marítimos, puertos secos, pasos fronterizos, redes ferroviarias, autopistas y comercio electrónico. Esto no solo evitará inversiones dispersas, sino que también permitirá crear nuevos centros logísticos con capacidad de integrarse profundamente en las cadenas de suministro regionales y globales.
Desde la perspectiva empresarial, la nueva estrategia abre grandes oportunidades para que las compañías logísticas nacionales se transformen.
Tran Ngoc Khanh, director general de OPL Logistics, considera que se trata de un “punto de inflexión” que permitirá a las empresas pasar de ofrecer servicios aislados a invertir en infraestructura de gran escala y participar más activamente en las cadenas de valor.
Sin embargo, dijo, para aprovechar plenamente esta oportunidad, será necesario resolver simultáneamente los problemas de conectividad de infraestructura, los mecanismos de apoyo a la transición ecológica y, especialmente, la construcción de un ecosistema de datos integrado.
Por su parte, Nguyen Le Hang, directora de Relaciones Externas de SLP Vietnam, afirmó que la logística verde y la infraestructura moderna aportarán a las empresas ventajas clave como ahorro, rapidez y capacidad de adaptación.
La aplicación de tecnología y estándares ecológicos no solo contribuirá a reducir costos y aumentar la productividad, sino que también se convertirá en un “pasaporte” para acceder a grandes mercados internacionales, atraer inversiones y fortalecer la posición de las empresas dentro de la cadena de suministro global.
A nivel local, varios de los principales polos económicos del país también están redefiniendo activamente su papel dentro de la red logística nacional.
Ciudad Ho Chi Minh aspira a convertirse en un centro logístico internacional; Hanoi apuesta por el desarrollo de la logística urbana; mientras que Hai Phong impulsa la logística portuaria y el transporte verde.
Estas orientaciones evidencian que la logística se está convirtiendo en una verdadera “carrera estratégica” para atraer flujos de mercancías, capitales y nuevas cadenas de producción.
Todo indica que la logística tiene ante sí la oportunidad de convertirse en un nuevo motor de crecimiento para la economía vietnamita. Si el país logra avanzar de manera simultánea en reformas institucionales, infraestructura, transformación digital, transición ecológica y conectividad regional, Vietnam no solo reducirá sus costos logísticos, sino que también podrá transformarse de un simple punto de tránsito de mercancías en un centro regional de organización de cadenas de suministro.