La agencia de noticias AFP informó de que el crecimiento económico de Vietnam alcanzó el 8,4 por ciento en el segundo trimestre, por encima tanto del resultado registrado en el mismo período del año anterior como de la previsión del 7 por ciento formulada anteriormente.
En los primeros seis meses de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó un 8,2 por ciento, mientras que la industria y la construcción continuaron figurando entre los principales motores de la actividad, respaldadas por la recuperación de la producción y de la demanda interna.
AFP citó a Standre Bezuidenhout, de la firma internacional de abogados DFDL, quien señaló que Vietnam ha demostrado su capacidad para convertir los cambios geopolíticos y las transformaciones de las cadenas de suministro en oportunidades para atraer inversiones.
El experto destacó que el país continúa captando actividades manufactureras, reforzando su integración comercial y consolidando su imagen como destino fiable para los flujos de capital.
Este dinamismo también se refleja en el comercio exterior y la captación de inversiones. Según AFP, las exportaciones vietnamitas alcanzaron 266,52 mil millones de dólares en el primer semestre, un 21 por ciento más que en el mismo período del año anterior. Por su parte, la inversión extranjera aumentó un 61 por ciento, hasta 34,65 mil millones de dólares.
En un artículo publicado recientemente y basado en un informe de Standard Chartered, la agencia china de noticias Xinhua señaló que el banco prevé una expansión del PIB vietnamita del 9,5 por ciento en 2026 y del 11 por ciento en 2027.
Standard Chartered también revisó a la baja su previsión de inflación para Vietnam en 2026, hasta el 4,4 por ciento, y consideró que la política monetaria podría seguir respaldando la actividad económica y contribuyendo al control de los precios.
Tim Leelahaphan, economista sénior de Standard Chartered para Tailandia y Vietnam, evaluó que el país ha demostrado una notable capacidad de resiliencia durante la primera mitad del año. Entre los principales motores mencionó la industria manufacturera y los servicios, así como la inversión, respaldados por políticas orientadas a fomentar la expansión económica.
En un contexto marcado por la persistente volatilidad de la economía mundial y las presiones inflacionarias, Leelahaphan consideró que Vietnam afronta los últimos meses de 2026 desde una posición sólida, apoyado en una fuerte demanda interna, la continuidad de las inversiones en infraestructura y capacidad productiva y el proceso de transformación económica en curso. A su juicio, estos factores contribuirán a respaldar los objetivos de desarrollo a largo plazo del país.
La mejora de las previsiones también se observa en otras instituciones financieras internacionales. El banco singapurense United Overseas Bank (UOB) elevó su pronóstico de crecimiento para Vietnam del 7-8,5 por ciento, tras conocerse unos resultados económicos superiores a lo esperado durante el primer semestre.
Según UOB, la revisión refleja el fortalecimiento de varios motores de la economía, entre ellos la producción industrial, la inversión y la inversión extranjera directa. No obstante, la institución advirtió de que Vietnam aún deberá hacer frente a riesgos derivados de las tensiones geopolíticas, el resurgimiento de medidas proteccionistas y la incertidumbre sobre la evolución de la economía mundial.