Ubicada en el golfo de Tailandia, la isla-perla cautiva por sus playas encantadoras como Bai Dai, famosa por sus impresionantes atardeceres, y Bai Sao, que debe su atractivo a su arena blanca y aguas color turquesa. La temporada seca, de noviembre a abril, se considera el momento ideal para nadar, practicar buceo y explorar las islas cercanas.
En los últimos 10 años Phu Quoc ha experimentado un auge de inversiones en el sector turístico con numerosos megaproyectos.
El teleférico de Hon Thom ofrece vistas panorámicas del golfo de Tailandia y también fue citado como una de las principales atracciones de la ínsula.
El desarrollo y la modernización de Phu Quoc no le ha impedido conservar el encanto característico de los pueblos pesqueros tradicionales, con mariscos frescos, la producción de salsa de pescado y el cultivo de pimienta.
El periódico Khaosod afirmó que, gracias a políticas turísticas favorables y a una infraestructura cada vez más completa, Phu Quoc se consolida como uno de los destinos insulares más atractivos del Sudeste Asiático.