En 2025 los tifones Wipha, Bualoi y Matmo dejaron centenares de muertos y heridos, cientos de miles de viviendas dañadas y cerca de 10 mil escuelas afectadas. Ante esta situación, la Unesco ha brindado apoyo a socios nacionales y locales en la protección del patrimonio cultural y restablecimiento de las actividades escolares.
El-Enany afirmó que la Unesco acompaña al Gobierno y al pueblo vietnamitas en la protección del patrimonio, la garantía de la continuidad educativa y el apoyo a los esfuerzos de recuperación basados en el conocimiento, la solidaridad y la sostenibilidad. “Juntos podemos transformar esta dificultad en una oportunidad para construir comunidades más seguras y mejor preparadas para el futuro”, señaló.
La Unesco ha coordinado con el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo y las autoridades locales, con el apoyo del Fondo de Emergencia para el Patrimonio y el Fondo del Patrimonio Mundial, la realización de evaluaciones técnicas y la aplicación de medidas urgentes de protección en los sitios del Patrimonio de la Humanidad de Hue, Hoi An y otras ciudades y provincias con gran riqueza patrimonial.
Paralelamente impulsa enfoques integrados basados en la evaluación de riesgos a fin de reforzar la prevención tanto del patrimonio cultural material como inmaterial, contribuyendo así a la salvaguardia de las tradiciones y los sistemas de conocimientos de las comunidades.
En las provincias de Cao Bang y Lang Son, el apoyo de la Unesco se centra en la restauración de espacios de aprendizaje seguros y en la orientación escolar, la reposición de equipos esenciales y la atención a las necesidades psicosociales de estudiantes y docentes, en particular en comunidades vulnerables y entre minorías étnicas, con el objetivo de reanudar cuanto antes las actividades escolares de manera segura e inclusiva.
Con recursos aportados por el Gobierno de Japón, la Unesco realizará acciones de reducción de riesgos de desastres basadas en evidencias científicas en las provincias afectadas, que incluirán evaluaciones de riesgo, apoyo a los sistemas de alerta temprana y medidas para crear entornos educativos más seguros.
Además, sigue movilizando recursos de los Estados miembros para reforzar los esfuerzos de recuperación y aumentar la capacidad de respuesta y adaptación frente a los desastres en Vietnam.