A seis años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Vietnam y la Unión Europea (EVFTA), sus resultados son ampliamente positivos. Entre 2020 y mediados de 2026, el comercio bilateral alcanzó los 383,8 mil millones de dólares, cifra que representa más del 42% del intercambio comercial acumulado entre Vietnam y el bloque comunitario desde el establecimiento de sus relaciones diplomáticas.
Solo en el primer semestre de 2026, el comercio entre ambas partes sumó 41,4 mil millones de dólares, mientras que Vietnam registró un superávit comercial récord de 22 mil millones de dólares.
De acuerdo con una encuesta de la Cámara Europea de Comercio en Vietnam (EuroCham), el 50% de las empresas europeas que operan en el país afirma haberse beneficiado directamente de las preferencias arancelarias contempladas en el EVFTA. Asimismo, el 66% señala que ha logrado reducir sus costos entre un 5% y un 30% gracias a la eliminación de aranceles.
Más allá del EVFTA, las empresas vietnamitas también están aprovechando otros acuerdos comerciales de nueva generación, como el Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), el Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), el TLC entre Vietnam y Reino Unido (UKVFTA) y los TLC de la Asean, para ampliar su presencia internacional.
Compañías como BASEAFOOD, Minh Phu, Vinh Hoan, Loc Troi, Vinamilk, Hoa Phat y Vinatex han incrementado sus exportaciones hacia mercados como Canadá, Japón, Corea del Sur, Australia, los países de la Asean y la Unión Europea, favorecidas por las reducciones arancelarias y por reglas de origen más flexibles.
No obstante, los especialistas coinciden en que el potencial de estos acuerdos aún está lejos de agotarse, especialmente en sectores como el pesquero. Muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, continúan enfrentando obstáculos relacionados con barreras no arancelarias, limitaciones de recursos, insuficiente capacidad tecnológica y dificultades para cumplir con las exigencias técnicas de los mercados de destino. En este contexto, el sector empresarial propone avanzar en la eliminación de estas barreras, ampliar los contingentes arancelarios y resolver cuanto antes cuestiones pendientes, como la "tarjeta amarilla" por pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), para aprovechar plenamente las ventajas de los TLC.
Los expertos destacan que estos acuerdos no solo contribuyen a reducir los aranceles, sino que también impulsan la transformación del aparato productivo, la diversificación de los mercados de exportación, el fortalecimiento de la competitividad empresarial y una mayor resiliencia de la economía vietnamita. A escala macroeconómica, una implementación más eficiente de los TLC permitirá atraer inversiones de mayor calidad, elevar la capacidad productiva del país y reforzar la posición de los productos vietnamitas en los mercados internacionales.
Según el Ministerio de Industria y Comercio, hasta finales de julio de 2026 Vietnam había emitido más de 1,2 millones de certificados de origen (C/O) al amparo de los distintos TLC, correspondientes a exportaciones cercanas a 100 mil millones de dólares, equivalentes al 28% del total de las ventas externas del país. Además, la tasa de utilización de las preferencias arancelarias se mantiene en niveles elevados, especialmente en los acuerdos con la Unión Europea, Asean-India, Asean-Australia-Nueva Zelanda y dentro de la propia Asean.