En un contexto de profunda reconfiguración del orden occidental y de crecientes desafíos a escala mundial, la posición internacional de la Unión Europea (UE) se considera cada vez más vulnerable. Al asumir la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en el segundo semestre de 2026, Irlanda está encargada de reforzar la autonomía estratégica y consolidar el papel del bloque en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.