Tras el auge del durián en los mercados internacionales, una nueva generación de productos agrícolas comienza a ganar protagonismo en las exportaciones vietnamitas. La langosta, la tilapia, la pimienta, el banano, el coco y las frutas procesadas se perfilan como los próximos motores de crecimiento, con potencial para convertirse en industrias de miles de millones de dólares.