Se estima que el mercado mueve unos 183 millones de dólares, con un crecimiento anual de entre el 4-4,5 por ciento, según estimaciones del sector. Sin embargo, la evolución varía considerablemente entre los distintos segmentos.
Las grandes marcas concentran cerca del 70 por ciento del volumen total de ventas en el mercado masivo, lo que aumenta la presión sobre los pequeños productores y reduce sus márgenes de beneficio. Mientras tanto, los productos de gama alta todavía no han recuperado su dinamismo, debido a que los consumidores mantienen una actitud prudente a la hora de gastar.
En Hanói y Ciudad Ho Chi Minh, los precios han subido ligeramente, entre 5 mil y 7 mil dongs (un dólar equivalente a unos 25 mil dongs) por pastel, respecto a la temporada anterior, debido al aumento de los costes de los ingredientes, la mano de obra y el embalaje.
Aun así, los compradores en línea siguen comparando cuidadosamente los precios antes de decidirse por una compra.
Los principales productores se están preparando para aprovechar el aumento de la demanda. Kido prevé duplicar su producción respecto al año pasado, mientras que Kinh Do ha ampliado su red de distribución hasta casi 100 mil puntos de venta y ha reforzado las ventas a través de plataformas de comercio electrónico como Shopee, Lazada y TikTok Shop. Por su parte, MM Mega Market prevé incrementar su oferta alrededor de un 20 por ciento.
Cada vez más empresas optan por encargar pasteles personalizados para el Festival de Medio Otoño en lugar de las tradicionales cajas de regalo estándar. La demanda ya no procede únicamente de empresas y hoteles, sino también de influencers y cadenas de cafeterías.
Entretanto, las redes sociales están impulsando una demanda inesperada de pasteles "virales" de precio elevado. Los pasteles de luna de masa de arroz glutinoso (snow skin) con múltiples yemas y las variedades rellenas de crema pastelera han ganado popularidad, pese a venderse a precios muy superiores a los de los productos convencionales. Algunos pasteles artesanales con seis yemas alcanzan entre 250 mil y 300 mil dongs por unidad.
La competencia también se intensifica por la presencia de productos importados, especialmente procedentes de Taiwán (China), Hong Kong (China), Singapur y Malasia, muchos de ellos orientados al segmento de regalos de lujo.
Esta creciente oferta ha aumentado la preocupación por la calidad y el origen de los productos. Por ello, se espera que las autoridades refuercen las inspecciones durante la temporada alta, ante los informes sobre productos sin etiquetar o falsificados.
Las marcas de larga tradición se mantienen firmes
En medio de una intensa competencia en precios y volumen, las marcas tradicionales y de larga trayectoria confían en su legado y autenticidad para mantener su posición en el mercado.
En Hanói, Ninh Huong sigue siendo un destino habitual durante la festividad del Medio Otoño en la calle Hang Dieu. En la zona de Cho Lon, en Ciudad Ho Chi Minh, marcas históricas como Dong Hung Vien, Dong Ky y Nam Viet continúan preservando sus recetas tradicionales, al tiempo que introducen cambios selectivos en sus envases y productos para atraer a los consumidores más jóvenes y a los clientes corporativos.
Los expertos del sector señalan que la competencia ya no gira únicamente en torno al pastel. La calidad del producto, el diseño del envase, la reputación de la marca, los servicios de entrega y las opciones de personalización tienen cada vez más peso en las decisiones de los consumidores, en un mercado saturado de competidores tanto nacionales como extranjeros.