Sin embargo, el sector sigue afrontando presiones derivadas de los aranceles, la trazabilidad y los costes de cumplimiento normativo.
Según Tran Gia Long, subdirector del Departamento de Planificación y Finanzas del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, para contribuir a la meta de 74 mil millones de dólares en exportaciones agroforestales y acuícolas de Vietnam en 2026, el sector pesquero deberá mantener un valor de exportación de alrededor de mil millones de dólares mensuales durante los últimos meses del año, con el camarón como principal motor.
De acuerdo con la Asociación de Procesadores y Exportadores de Productos Acuáticos de Vietnam (VASEP), las exportaciones de camarón alcanzaron los tres mil 290 millones de dólares en los primeros ocho meses de 2026, un aumento interanual del 12,3 por ciento, equivalente a cerca del 41 por ciento del valor total de las exportaciones acuáticas. China fue el principal impulsor del crecimiento, con compras por mil 130 millones de dólares, un incremento del 37,6 por ciento.
Se espera que el aumento de la demanda en Asia ante las próximas festividades y celebraciones del Año Nuevo Lunar, junto con la reposición de inventarios por parte de los importadores, impulse los pedidos de camarón en el último trimestre del año.
En contraste, las exportaciones de este producto a Estados Unidos registraron una caída considerable debido a la aplicación de un arancel del 12,5 por ciento en virtud de la Sección 301, superior al 10 por ciento aplicado a algunos competidores. Los resultados definitivos de la revisión de los derechos antidumping, cuya publicación estaba prevista para finales de septiembre, también tendrán un impacto directo en los pedidos del cuarto trimestre.
Según Le Hang, subsecretaria general de VASEP, los derechos antidumping y los aranceles de la Sección 301 condicionarán los pedidos procedentes de Estados Unidos, los precios de oferta y la capacidad de las empresas para redirigir sus exportaciones hacia otros mercados. Si los gravámenes se mantienen elevados, parte de los envíos podría desviarse hacia Asia, lo que añadiría presión sobre los precios de venta.
Pese a estas dificultades, Estados Unidos sigue siendo un mercado potencial para los productos de camarón altamente procesados y con mayor valor añadido.
Le Van Quang, director general de Minh Phu Seafood Corporation, señaló que Estados Unidos ha superado a Japón para convertirse en el mayor mercado de la empresa. A su juicio, el arancel adicional del 12,5 por ciento todavía no genera una diferencia de costes suficientemente amplia frente al camarón de India y Ecuador como para reducir significativamente la competitividad de los productos vietnamitas con valor añadido.
Por su parte, Nguyen Hoang Pham, director comercial de Tai Kim Anh Seafood Processing Corporation, afirmó que el camarón continúa siendo el principal producto del sector, aunque está entrando en una nueva etapa de competencia que obliga a las empresas a transformarse para seguir creciendo.
Una de las ventajas competitivas del camarón vietnamita es la existencia de un sistema de producción con certificaciones internacionales. Barbara Janker, directora comercial para Europa y Asia-Pacífico del Consejo de Administración de la Acuicultura (ASC), indicó que Vietnam ocupa actualmente el tercer lugar mundial en volumen de camarón con certificación ASC. Esta posición constituye una ventaja en un contexto de creciente demanda de camarón certificado en Europa.
Además del camarón, el pescado tra (pangasius) tiene oportunidades para ampliar su presencia en China, la Unión Europea (UE) y Oriente Medio, en un contexto de descenso de las exportaciones a Estados Unidos. En el mercado europeo, la escasez de pescado blanco de captura y los elevados precios del bacalao ofrecen un margen adicional para los productos vietnamitas de esta especie.
La tilapia también abre nuevas vías de desarrollo al incorporarse gradualmente a preparaciones como el sushi y el sashimi. Esta tendencia apunta al potencial de pasar de una competencia basada principalmente en los precios a segmentos de procesamiento avanzado y mayor valor añadido.
Según VASEP, la meta de superar los 12 mil millones de dólares en exportaciones acuáticas en 2026 sigue siendo viable, siempre que la demanda china se mantenga y los pedidos durante la temporada alta no sufran interrupciones.