La víctimas fueron rescatadas y puestas bajo custodia protectora por dos fuerzas armadas étnicas de Myanmar que llevaron a cabo operaciones de rescate en áreas bajo su control cerca de Tailandia.
Las fuerzas étnicas están pidiendo a Tailandia y otros países cuyos ciudadanos se encuentran entre los trabajadores rescatados que aceleren la repatriación.
Estos extranjeros fueron obligados a trabajar en operaciones de estafa telefónica, principalmente en las áreas fronterizas entre Myanmar y Tailandia.