Según el Servicio provincial de Cultura, Deportes y Turismo, hasta el 21 de julio se habían inscrito 16 delegaciones internacionales procedentes de nueve países, con más de 250 maestros y practicantes, además de 43 delegaciones nacionales.
La ceremonia inaugural tendrá lugar la noche del 2 de agosto en la plaza Nguyen Tat Thanh con un programa artístico dividido en tres partes. El festival ofrecerá además una amplia agenda de actividades culturales y deportivas, entre ellas ceremonias de ofrenda floral e incienso en el Altar Kinh Thien y el Museo Quang Trung.
Las delegaciones también visitarán escuelas tradicionales de artes marciales, sitios históricos y culturales y diversos atractivos turísticos de la provincia. La clausura incluirá una exposición fotográfica dedicada a las actividades de escuelas y organizaciones marciales nacionales e internacionales.
Uno de los principales atractivos de esta edición será la estrecha colaboración entre la Federación Vietnamita de Artes Marciales Tradicionales y la Federación Mundial de Artes Marciales Tradicionales de Vietnam. Además de las exhibiciones, los participantes asistirán a cursos de formación para árbitros internacionales, a los II exámenes nacionales e internacionales de promoción y homologación de grados y al XV Campeonato Abierto de Clubes de Artes Marciales Tradicionales de Vietnam.
La directora del Servicio provincial de Cultura, Deportes y Turismo, Do Thi Dieu Hanh, afirmó que las autoridades reforzarán la inspección de los servicios de alojamiento, restauración, transporte y destinos turísticos para evitar el sobreprecio, el acoso a los visitantes y otras prácticas que puedan afectar la imagen de Gia Lai como un destino seguro y acogedor. Añadió que la Asociación de Turismo y las empresas locales ofrecerán promociones en alojamiento, gastronomía y paquetes turísticos para las delegaciones y los visitantes.
En la rueda de prensa, la vicepresidenta del Comité Popular provincial Nguyen Thi Thanh Lich subrayó que las artes marciales tradicionales constituyen no solo un motivo de orgullo cultural, sino también un componente esencial de la economía del patrimonio, considerada uno de los cinco pilares estratégicos del desarrollo económico de Gia Lai.