La historia de las artes marciales tradicionales de Hanói está estrechamente vinculada al proceso de formación del Delta del río Rojo de Vietnam y la antigua capital de Thang Long. En la sociedad antigua, las artes marciales desempeñaban un papel importante en la protección de las comunidades, el entrenamiento de las milicias locales y la preparación de fuerzas para la defensa nacional en tiempos de guerra.
A lo largo de los siglos, Hanói se convirtió en un punto de convergencia de numerosas escuelas, linajes y centros de enseñanza marcial, desde reconocidos dojos tradicionales como Mai Dong, La Khe, Han Bai Duong y el dojo de Cu Ton, hasta estilos de origen extranjero que han sido profundamente vietnamizados.
El valor de las artes marciales tradicionales no radica únicamente en las técnicas de combate o el entrenamiento físico, sino también en el espíritu de caballerosidad, el sentido de comunidad, la ética maestro-discípulo y la voluntad de superar las adversidades. Incluso en períodos históricos difíciles, estos valores continuaron preservándose en familias, linajes, festividades populares y escuelas marciales.
Tras la reunificación nacional, las artes marciales tradicionales de Hanói experimentaron una recuperación y un notable desarrollo. En la actualidad, cientos de escuelas, clubes y organizaciones relacionadas operan en la ciudad, con decenas de miles de practicantes habituales.
Según los expertos, las artes marciales tradicionales reúnen todos los elementos de un producto cultural singular: profundidad histórica, valor simbólico, capacidad escénica y potencial para ofrecer una experiencia única. El sistema de escuelas marciales no solo contribuye a la transmisión de estos conocimientos, sino que también genera empleo para entrenadores, asistentes y personal organizador.
Asimismo, torneos, festivales y encuentros marciales se han convertido en acontecimientos culturales y deportivos con amplio impacto, impulsando servicios de alojamiento, transporte, gastronomía y comunicación.
Cabe destacar que el turismo que busca ofrecer experiencias exclusivas vinculado a las artes marciales abre nuevas perspectivas de desarrollo. Las exhibiciones organizadas en la zona peatonal del lago Hoan Kiem, festivales culturales y escuelas tradicionales evidencian las posibilidades de conectar las artes marciales con el turismo cultural y los espacios públicos.
Según el profesor asociado, doctor y maestro de artes marciales Dinh Cong Tuan, Hanói podría desarrollar programas de experiencia denominados “Cultura marcial de Thang Long”, que combinen exhibiciones marciales con relatos históricos y actividades de educación patrimonial.
No obstante, la puesta en valor de este patrimonio aún enfrenta diversos desafíos, entre ellos el riesgo de pérdida de conocimientos tradicionales, la falta de articulación entre escuelas y linajes, las limitaciones en la digitalización de materiales y la ausencia de modelos de negocio profesionales.
Los especialistas consideran necesario impulsar la digitalización, crear bases de datos especializadas, desarrollar productos turísticos que ofrezcan experiencias únicas y fortalecer la cooperación con los sectores del turismo, el cine, la educación, los medios de comunicación y las industrias creativas. De este modo, las artes marciales tradicionales de Hanói podrían transformarse de un valioso patrimonio cultural en un importante recurso para el desarrollo de las industrias culturales de la capital en la nueva etapa.