En la memoria de los habitantes de la aldea Loc Da, la imagen del “Buda de la pagoda Da” ha permanecido como un símbolo sagrado de fe y valores morales. Según los ancianos, la pagoda fue construida a finales del siglo XVII y restaurada en 1889, durante el reinado del emperador Thanh Thai (dinastía Nguyen). En aquel entonces, bajo la sombra de un gran árbol da (Ficus benghalensis L.) que cubría el santuario principal, los lugareños la llamaban “pagoda del árbol Da”, o simplemente pagoda Da.
Más allá de su función religiosa, el templo está estrechamente vinculado a páginas heroicas de la historia local. Durante el movimiento revolucionario de Xo Viet Nghe Tinh (1930-1931), el sonido del gran tambor de la pagoda alentó a las multitudes en las manifestaciones por la independencia y la libertad. El tambor, utilizado por militantes de la filial partidista de Loc Da-Duc Thinh para animar la histórica manifestación del 1 de mayo de 1931 en la antigua zona industrial de Truong Thi-Ben Thuy, se conserva en el Museo Xo Viet Nghe Tinh como testimonio de la estrecha relación entre religión y nación.
Con el paso del tiempo, las guerras y las transformaciones históricas deterioraron gravemente la pagoda, de la cual solo quedaron vestigios cubiertos por la vegetación. Atendiendo a los deseos de la población y de la comunidad budista, en 2017 las autoridades provinciales aprobaron su restauración.
El proyecto contempla la rehabilitación de 26 estructuras, financiada por ciudadanos, fieles y benefactores, e incluirá un espacio conmemorativo en honor a los 534 periodistas revolucionarios que sacrificaron sus vidas por la independencia y libertad del país.
En la ceremonia de inicio de las obras de restauración, Le Quoc Minh, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, presidente-editor del periódico Nhan Dan, subjefe de la Comisión de Propaganda y Movilización de Masas del Comité Central del Partido, y presidente de la Asociación de Periodistas del país, expresó que este sitio será no solo un espacio espiritual, sino también un punto de apoyo moral, donde se conservará la memoria profesional y se rendirá homenaje a los colegas que entregaron su vida por la verdad, la patria y el pueblo.
También resaltó la dedicación del periodista Tran Van Hien, quien durante más de 15 años recopiló información sobre periodistas caídos y promovió la creación de un espacio de culto para honrar su memoria.
La creación del espacio espiritual en la pagoda Da no solo cumple un anhelo, sino también representa un compromiso: las generaciones de periodistas preservarán este lugar como un referente espiritual duradero, donde cada uno podrá encender incienso en memoria de sus colegas caídos y reflexionar sobre su propia vida y ética profesional para ser dignos de los sacrificios de sus predecesores, dijo Quoc Minh.
"Confío en que, una vez finalizada la obra, este lugar se convertirá en un punto de encuentro significativo, no solo para los periodistas, sino también para todas aquellas personas que valoran la verdad y reconocen los sacrificios anónimos", subrayó.