Esta constituye una estrategia destinada a potenciar el valor de un singular ecosistema "tres en uno", que integra bosques, mar y zonas semidesérticas.
Con una superficie superior a 106 mil hectáreas, Nui Chua fue reconocida por la Unesco en 2021 gracias a su extraordinaria biodiversidad, con más de mil 500 especies de plantas y 766 especies de animales. El lugar es considerado la única "estepa espinosa" de Vietnam, caracterizada por un clima extremo y, al mismo tiempo, por una gran riqueza ecológica que incluye el mayor sistema de arrecifes de coral del país y una importante población de tortugas marinas que acuden regularmente a desovar en sus playas.
Con el fin de mejorar la gestión de la reserva, la junta administrativa ha coordinado la elaboración de una base de datos sobre especies endémicas y amenazadas, además de implementar programas prioritarios de conservación. Paralelamente, se han propuesto iniciativas como el proyecto "Muro Verde", destinado a combatir la desertificación y contribuir al cumplimiento del objetivo de cero emisiones netas (Net Zero).
Asimismo, continúan desarrollándose un jardín botánico, un vivero y un centro de rescate de fauna marina para preservar valiosos recursos genéticos.
Junto con la conservación, la creación de medios de vida sostenibles para las comunidades Raglay, Cham y Hoa que habitan en la zona de amortiguamiento constituye una prioridad. A través de modelos de ecoturismo comunitario y experiencial, la provincia no solo promueve la imagen de Nui Chua, sino que también contribuye a mejorar los ingresos de la población local, reduciendo así la presión sobre la zona núcleo. Solo en el primer semestre de 2026, el área recibió más de 105 mil visitantes, lo que refleja el creciente atractivo de un destino estrechamente vinculado con la educación ambiental.
En la próxima etapa, Nui Chua avanza en el reajuste de su zonificación para garantizar su coherencia con el modelo de gestión promovido por la Unesco y fortalecer su capacidad de adaptación al cambio climático. Para asegurar un desarrollo sostenible a largo plazo, la Reserva Mundial de la Biosfera requiere un mayor apoyo en materia de inversión y asistencia técnica por parte de organizaciones nacionales e internacionales.