Se trata del loris lento pigmeo (nombre científico - Nycticebus pygmaeus), el mono de cola de cerdo (Macaca leonina), el ciervo almizclero (Moschus berezovskii) y el linsang manchado (Prionodon pardicolor).
Todas estas especies pertenecen al grupo IB, especies en peligro y raras que requieren estricta protección, y están clasificadas como en peligro (EN) en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Con este hallazgo, la reserva cuenta actualmente con un total de 350 especies animales, incluyendo 85 mamíferos, 175 aves, 61 reptiles y 29 anfibios, distribuidas en 89 familias y 25 órdenes.
De estas, 63 especies son consideradas raras o en peligro en distintos niveles, destacando el valor de la biodiversidad de los ecosistemas forestales sobre roca caliza y su importancia para la conservación tanto a nivel provincial como nacional.
Según Nguyen Van Tuyen, director de la administración de la reserva, el descubrimiento de nuevas especies evidencia la eficacia de la gestión, protección y restauración forestal realizada en los últimos años.
Se han implementado diversas medidas coordinadas, como patrullaje intensivo, control de áreas clave, colaboración con guardabosques y autoridades locales, y concesión de la protección forestal a comunidades de las zonas periféricas, logrando así reducir gradualmente actividades que dañan los recursos naturales, agregó.
No obstante, la información científica sobre estas especies recién registradas sigue siendo limitada, especialmente respecto a su población, comportamiento y distribución. Por ello, los especialistas señalan la necesidad de continuar con programas de investigación y monitoreo a largo plazo, de 3 a 5 años, para consolidar la base científica y garantizar la conservación y gestión efectiva de la biodiversidad en la reserva.