Las autoridades también han instado a la población a no ingresar en el área de peligro dentro de un radio de 6 kilómetros alrededor del cráter.
El Departamento de Bienestar Social y Desarrollo de Filipinas informó que cerca de 1.500 familias se encuentran actualmente alojadas en centros de evacuación. Desde el 2 de mayo, densas cenizas volcánicas han cubierto varias localidades de la provincia de Albay, provocando interrupciones en el tráfico.
Por su parte, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología elevó el nivel de alerta a 3 en una escala de cinco. La entidad indicó que se han registrado episodios breves de emisión de lava y advirtió sobre el riesgo de deslizamientos de tierra debido a la actividad geológica.
En su informe de monitoreo del 3 de mayo, el instituto señaló que la actividad eruptiva de lava se mantiene en niveles bajos, mientras que las corrientes de gas y ceniza caliente permanecen confinadas dentro de la zona de peligro establecida.
Asimismo, se registraron 32 sismos volcánicos, incluidos 25 episodios de tremor con una duración de entre 2 y 15 minutos; 284 desprendimientos de rocas y 14 señales de flujos de gas y ceniza caliente. El resplandor del cráter es visible a simple vista. Además, los signos de deformación del terreno indican una ligera inflación en la ladera noreste del volcán.
El volcán Mayon es uno de los más activos del Sudeste Asiático, famoso por su forma cónica casi perfecta, lo que atrae a numerosos turistas cada año.