Vishrut Rana, economista senior para Asia-Pacífico de S&P Global Ratings, señaló que la entidad prevé ahora que la economía filipina crezca un 5,8 por ciento en 2026, ligeramente por encima de su estimación anterior del 5,7 por ciento.
La previsión actualizada se sitúa dentro del rango objetivo del Gobierno de entre el 5 por ciento y el 6 por ciento para 2026.
A pesar de la revisión al alza para este año, S&P recortó sus perspectivas de crecimiento para los años siguientes, señalando una demanda interna más débil y una moderación en sectores clave como la subcontratación de procesos empresariales.
La agencia redujo sus previsiones de crecimiento del producto interno bruto (PIB) al 6,2 por ciento tanto para 2027 como para 2028, frente al 6,5 por ciento previsto anteriormente para cada año.
Estas cifras revisadas se mantienen dentro de los objetivos gubernamentales de entre el 5,5 por ciento y el 6,5 por ciento para 2027, y entre el 6 por ciento y el 7 por ciento para 2028.
S&P señaló los riesgos en el suministro energético como una vulnerabilidad clave para la economía filipina, dada su fuerte dependencia de las importaciones.
“La interrupción del suministro energético es un riesgo importante para la economía este año. Filipinas depende en gran medida de la energía importada, una parte significativa de la cual proviene de Medio Oriente”, afirmó Rana. Las importaciones netas de energía representaron alrededor del 3,3 por ciento del PIB en 2025.
Esta exposición podría traducirse en presiones inflacionarias, lo que podría llevar a un cambio en la postura de política monetaria del Banco Central de Filipinas (BSP).
S&P prevé que el banco central aplique una moderada subida de tipos de interés a finales de este año, revirtiendo parcialmente su reciente ciclo de flexibilización.
La agencia también elevó sus previsiones de inflación para Filipinas al 3,4 por ciento este año, desde el 2,7 por ciento anterior, y al 3,2 por ciento para 2027, frente al 3 por ciento, reflejando el traslado de los mayores costos energéticos a los precios internos.
El informe de S&P subraya la resiliencia de Filipinas, respaldada por la inversión y la fortaleza de las exportaciones, pero destaca los crecientes riesgos externos que podrían poner a prueba tanto el crecimiento como la estabilidad de precios en los próximos años.