El país se enfrenta a desafíos significativos derivados de un proceso de envejecimiento poblacional extremadamente rápido, donde se proyecta que para el 2038 habrá más de 21 millones de personas mayores, lo que representará casi el 20 por ciento de la población total.
Este cambio demográfico, junto con la evolución de las estructuras familiares y el aumento de la demanda de servicios de alta calidad, sitúa a este segmento como una de las áreas con mayor potencial de crecimiento en el mercado inmobiliario nacional.
De acuerdo con un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Vietnam está experimentando una transición demográfica sin precedentes. Los datos del censo de 2009 mostraban que el país tenía 6,1 millones de personas de 60 años o más, equivalente al 8,1% de la población, cifra que aumentó a 11,41 millones (11,86 por ciento) en 2019.
Las previsiones de la Oficina Nacional de Estadística indican que esta tendencia continuará acelerándose, estimando que para el período 2035-2038, casi uno de cada cinco vietnamitas será una persona mayor. Un dato aún más revelador señala que para 2039, el número de ancianos en Vietnam superará oficialmente al de niños, lo que generará una presión considerable sobre el sistema de seguridad social y la infraestructura de cuidados.
Este escenario ha captado la atención de analistas internacionales. Un estudio de Savills Vietnam resalta que, aunque el mercado de residencias para la tercera edad todavía es pequeño en escala, se espera que el tamaño de este sector crezca de los 2,3 mil millones en 2024 a unos 3,6 mil millones de dólares para el 2032, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 5,81 por ciento.
Por su parte, informes de Asia Advisers Network y Data Bridge sugieren que el mercado de servicios de enfermería y cuidado especializado en la región de Asia-Pacífico crecerá un 14,6 por ciento anual debido a la alta demanda de servicios para personas con discapacidades y a la escasez de cuidadores capacitados en el ámbito doméstico.
Ante esta oportunidad, las empresas vietnamitas han comenzado a incursionar en el mercado con proyectos ambiciosos. Tran Anh Group se posicionó como pionero en 2018 al desarrollar una zona de residencias para ancianos de 20 hectáreas dentro del proyecto Phuc An City en Long An. Vingroup, a su vez, lanzó recientemente “Vin Horizon”, una cadena de servicios de retiro de estándar internacional integrada en sus proyectos urbanos, como el de Can Gio, con áreas dedicadas de entre 20 y 50 hectáreas. Para profesionalizar su oferta, Vingroup ha firmado acuerdos con socios médicos de Japón para aplicar modelos avanzados de centros de salud.
Simultáneamente, Sun Group desarrolla un complejo de 420 hectáreas en Ha Nam centrado en la salud de las personas mayores, mientras que Novaland explora modelos de retiro en Phan Thiet en colaboración con socios internacionales.
Sin embargo, a pesar del enorme potencial, el sector enfrenta serios obstáculos legales y operativos que dificultan su desarrollo a gran escala. Nguyen Van Dinh, presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Vietnam, advierte que el marco legal y las políticas actuales para este tipo de bienes raíces aún no son sincrónicos, lo que genera dudas entre los inversores sobre la liquidez y la rentabilidad de los proyectos.
Tran Duc Vinh, director general de Tran Anh Group, coincide en que la falta de procedimientos específicos y la necesidad de coordinarse con múltiples departamentos, incluido el Ministerio de Salud, representan una barrera crítica. En la actualidad, las leyes vietnamitas aún no cuentan con una categoría definida para los proyectos de “bienes raíces para residencias de ancianos”, lo que ha provocado que muchos lleven casi una década estancados en trámites administrativos, esperando una normativa clara que regule este prometedor nicho de mercado.