Aekvarunyoo Amrapala, portavoz de la BMA, explicó que la campaña instó a empresas, administradores de edificios, comercios y hogares a ahorrar energía apagando luces innecesarias, desconectando aparatos que no estuvieran en uso y reduciendo el uso del aire acondicionado durante una hora, de 20:30 a 21:30, el 28 de marzo de 2026.
Este año, tres emblemáticos monumentos de la capital participaron en el simbólico apagón: Wat Arun Ratchawararam Ratchawaramahawihan, en el distrito de Bangkok Yai; el Columpio Gigante y Wat Suthat Thepwararam Ratchawaramahawihan, en el distrito de Phra Nakhon; y el Monte Dorado (Wat Saket Ratchawaramahawihan), en el distrito de Pom Prap Sattru Phai. La BMA indicó que, según cálculos de la Autoridad Metropolitana de Electricidad, el consumo durante la campaña fue 32 megavatios inferior al registrado en la misma franja horaria del sábado anterior, 21 de marzo.
El Ayuntamiento señaló que la reducción de emisiones lograda en esa hora equivale a la capacidad anual de absorción de carbono de mil 350 árboles, considerando una estimación de unos 10 kilogramos de dióxido de carbono por árbol al año. Asimismo, este descenso se equipara a 112 vuelos entre Bangkok y Chiang Mai, a 81 mil kilómetros recorridos por vehículos diésel o al consumo eléctrico de 60 mil 750 hogares durante una hora.
Bangkok participa en esta iniciativa desde 2008, en colaboración con entidades públicas y privadas. La Hora del Planeta, impulsada a nivel mundial por el Fondo Mundial para la Naturaleza, se celebra el último sábado de marzo como una acción simbólica para promover un uso más eficiente de la energía, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fomentar cambios sostenibles en el comportamiento.
En los últimos años, la campaña ha evolucionado más allá del simple apagado de luces hacia el concepto de «Dedica una hora a la Tierra», que invita a las personas a dedicar ese tiempo a actividades respetuosas con el medio ambiente, como plantar árboles, reducir el desperdicio de alimentos o utilizar energías limpias.
Para 2026, los organizadores tenían como meta incrementar el total de horas de participación a nivel global con el objetivo de impulsar cambios duraderos.
En un contexto marcado por el aumento de las temperaturas, el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero, mayor demanda energética y pérdida de biodiversidad, La Hora del Planeta sigue siendo una iniciativa clave que recuerda que pequeñas acciones, cuando se multiplican, pueden generar un impacto significativo.
Aunque apagar las luces durante una hora no detendrá por sí solo el calentamiento global, la campaña pretende generar un efecto multiplicador que contribuya a cambios sostenidos en políticas, tecnologías y hábitos cotidianos.
Los ciudadanos pueden sumarse a La Hora del Planeta apagando luces innecesarias, desconectando aparatos eléctricos, reduciendo el uso del aire acondicionado, dedicando una hora a actividades ecológicas y animando a familiares y organizaciones a participar.