El artefacto fue hallado el 23 de febrero por una familia en la aldea 12 de la comuna de Quynh Son, mientras realizaban excavaciones para los cimientos de una vivienda.
La bomba se encontraba a unos 1,5 metros de profundidad. Tras el descubrimiento, el hecho fue notificado de inmediato a las autoridades, que acordonaron la zona y mantuvieron vigilancia permanente las 24 horas.
Luego de la inspección, los ingenieros militares identificaron el explosivo como una bomba de alto poder MK-82, de 20 centímetros de diámetro y 155 centímetros de largo, con un peso aproximado de 350 kilogramos y aún con el detonador intacto. Se presume que se trata de un remanente de la guerra.
La unidad especializada procedió a neutralizar la espoleta y, en coordinación con las autoridades locales, trasladó el artefacto a un área designada en la aldea de Ngoc Son, en la comuna de Quynh Son, donde fue destruido de manera controlada, garantizando la seguridad absoluta de la población y sus bienes.