El programa tiene como objetivo desarrollar el sector de la economía colectiva de manera dinámica y eficiente, contribuyendo a la creación de empleo, el aumento de los ingresos de la población, la construcción de nuevas zonas rurales y la garantía del bienestar social.
Asimismo, busca reafirmar el papel de las cooperativas en la economía nacional, mejorar el acceso a las políticas de apoyo del Estado, fomentar la participación ciudadana en las cooperativas, promover la vinculación con empresas, replicar modelos eficaces y acelerar la transformación digital para elevar la productividad y la competitividad.
Para 2030, el país aspira a contar con alrededor de 140 mil grupos cooperativos con dos millones de miembros, 45 mil cooperativas con ocho millones de miembros y 340 uniones de cooperativas con mil 700 cooperativas miembros.
Se prevé que al menos el 60 por ciento de las cooperativas funcionen con buen o muy buen desempeño; al menos el 25 por ciento de los directivos tengan educación superior; alrededor del 80 por ciento de los directores de cooperativas cuenten con formación profesional; y al menos el 30 por ciento de los directores sean mujeres.
El programa también establece objetivos para impulsar la aplicación de alta tecnología, especialmente en la agricultura, con más de cinco mil cooperativas y 500 grupos cooperativos aplicando tecnologías avanzadas en producción y comercialización agrícola para 2030.
Además, se reforzará la trazabilidad de los productos, la conexión en cadenas de valor y la vinculación con empresas, con el objetivo de que alrededor del 50% de las cooperativas agrícolas participen en estas cadenas.
Asimismo, se seleccionarán al menos 200 cooperativas y uniones de cooperativas eficaces para su replicación, con cada provincia encargada de elegir un mínimo de seis entidades. Cada localidad deberá incluir al menos un proyecto de inversión pública para apoyar al sector en sus planes de inversión a medio plazo.
El programa orienta el desarrollo de la economía colectiva de forma diversa y adaptada a las condiciones regionales, priorizando modelos vinculados a cadenas de valor y productos clave locales, promoviendo la innovación, la transformación digital y la economía verde, circular y del conocimiento, así como el fortalecimiento de la cooperación con otros sectores económicos.
En el ámbito agrícola, se enfatiza el papel central de las cooperativas en la reorganización de la producción, la reestructuración del sector y el desarrollo rural; en la industria y construcción, se impulsa la modernización tecnológica y el fortalecimiento de cooperativas vinculadas a oficios tradicionales y clústeres industriales rurales; y en el comercio y servicios, se promueven modelos cooperativos multisectoriales, la logística, el turismo comunitario y la protección de la propiedad intelectual de productos locales.
El programa también contempla medidas para perfeccionar el marco institucional, mejorar el acceso a la financiación, fortalecer la comunicación, desarrollar recursos humanos y elevar la capacidad de gestión del sector de la economía colectiva.