El evento fue organizado ayer en Hanói por la Academia de Estrategia y Formación de Cuadros para la Construcción, adscrita al Ministerio de Construcción, en coordinación con el Centro Global de Combustibles Verdes.
En la inauguración del seminario, el viceministro de Construcción Le Anh Tuan destacó que la transición ecológica y el desarrollo sostenible se han convertido en prioridades ineludibles para el sector de la aviación, especialmente cuando Vietnam se ha comprometido a alcanzar las emisiones netas cero para 2050 y se incorporará, a partir de 2026, al Programa de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional, impulsado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Le Anh Tuan señaló que la Asean tiene todo a su favor para desarrollar el SAF gracias al auge del transporte aéreo, la diversidad de materias primas y la creciente demanda de una transición verde. No obstante, subrayó que el impulso de ese combustible requiere una estrecha coordinación entre los gobiernos, las organizaciones internacionales, la comunidad empresarial y los socios para el desarrollo.
Añadió que Vietnam debe avanzar conforme a una hoja de ruta adaptada a sus condiciones, conciliando los objetivos de reducción de emisiones con la seguridad energética y la competitividad de las empresas.
Los participantes coincidieron en que el SAF es una de las soluciones más eficaces a corto y medio plazo para reducir significativamente las emisiones de carbono sin necesidad de realizar cambios en la infraestructura ni en las flotas. No obstante, señalaron que el elevado coste de producción, la necesidad de perfeccionar los mecanismos de apoyo y el desarrollo del ecosistema del SAF siguen siendo los principales desafíos para su expansión.
Por su parte, Nguyen Thi Phuong Hien, subdirectora de la Academia de Estrategia y Formación de Cuadros para la Construcción, afirmó que la aviación vietnamita mantiene una de las tasas de crecimiento más elevadas de Asia. Explicó que el consumo anual de combustible Jet A-1 se sitúa entre 2,8 y 3 millones de toneladas, una cifra que proyecta ascender a cuatro millones en 2030 y a 11 millones en 2050.
También planteó que Vietnam defina una hoja de ruta alineada con sus capacidades nacionales para fomentar el uso del SAF, perfeccionar el marco normativo que impulse su desarrollo, garantizar un suministro sostenible de materias primas, seleccionar tecnologías adecuadas, desarrollar la cadena de suministro y la infraestructura de apoyo, movilizar inversiones mediante mecanismos de incentivo y reparto de riesgos, ampliar la cooperación internacional, acelerar la transferencia tecnológica y formar recursos humanos altamente cualificados.
A su vez, Subash S., subdirector regional para Asia y el Pacífico de la OACI, consideró que cada país debe diseñar una hoja de ruta casuística que tenga en cuenta su potencial de materias primas, recursos energéticos, demanda del mercado e infraestructura disponible. Detalló que este proceso debe avanzar por etapas, desde la evaluación del potencial y los recursos, y la puesta en marcha de proyectos piloto, hasta la elaboración de incentivos, marcos regulatorios y orientaciones de mercado, antes de ampliar la producción mediante el fomento de las inversiones y una mayor cooperación regional.
El experto enfatizó la necesidad de incorporar el SAF dentro de las políticas públicas actuales, otorgando a las autoridades estatales un rol de liderazgo a través de compromisos formales para el consumo de este carburante en todas las operaciones gubernamentales.
Philip Goh, director general del Centro de Aviación Sostenible para Asia-Pacífico (APSAC), resaltó que Vietnam dispone de abundantes recursos procedentes de subproductos agrícolas y residuos de biomasa, como paja, cáscara de arroz, bagazo de caña de azúcar y otras materias primas, lo que le confiere un importante potencial para la producción de SAF.
Ratificó que APSAC está dispuesto a respaldar estudios sobre materias primas y políticas adaptadas a las condiciones del país, así como programas de capacitación para funcionarios de distintos ministerios y mecanismos de cooperación entre Vietnam, la OACI y otros socios regionales del sector aeronáutico.
Al evaluar las perspectivas del SAF en Vietnam para el período 2030-2050, Sharmine Tan, directora de Sostenibilidad y Políticas de Boeing para el Sudeste Asiático, estimó que Vietnam debería priorizar, a corto plazo, la comercialización de tecnologías para la producción de este carburante ecológico a partir de materias primas con contenido de aceites y grasas biológicas.
A más largo plazo, recomendó destinar recursos al desarrollo de tecnologías que procesen alcoholes biológicos, como el etanol o el isobutanol, para generar SAF, así como a procesos de gasificación combinados con tecnologías de conversión del gas de síntesis en combustibles líquidos (entre ellos, diésel, gasolina y combustible sostenible para la aviación), a fin de ampliar la producción de SAF a partir de distintas fuentes de residuos.